Enero 2015: El Reto es ser feliz

Empieza el año, y desde ya sabemos que va a ser uno bien interesante. Nos preparamos para la locura. ¿Y cuál es la locura? Nos disponemos a ser felices.

Para nadie es secreto que nuestro país está pasando por la peor crisis que ha vivido en su historia, que la delincuencia nos está absorbiendo, ni tampoco es secreto que nos hemos despedido de miles de personas sobre los mosaicos de Cruz Diez, en Maiquetía. Estamos mal, y puede que estemos peor.

Sin embargo, los venezolanos tenemos dos características positivas: una de ellas es la capacidad de resolver; crecimos y nos desarrollamos en condiciones tan hostiles que aprendimos a resolver las limitantes, a vencer los obstáculos que nos ponen en todos lados, y eso, eso no lo tienen en otros países.

La otra maravillosa característica es el sentido del humor. Nuestra hermosa, escandalosa e irreverente risa. La capacidad de hacer chistes de todo, quizás como mecanismo de defensa ante la situación. La risa es el lenguaje del alma, es la manifestación más pura del ser humano. Por eso es que el humor suele ser perseguido, ¿a cuántos bufones se decapitaron por órdenes de reyes?

Por eso es que hay cosas a las que nunca se pueden renunciar: a reír, a comer tequeños, a cantar, a la libertad de expresión. Ésa es una de las banderas, y como bandera hay que defenderla.

La otra bandera es aquella de 3 franjas, el tricolor patrio, de ocho estrellas, a la que nunca debemos olvidar. A la que se debe querer por sobre todas las cosas. Esa bandera que se ama. ¿Y qué se hace con las cosas que se aman? Se cuidan, para que duren toda la vida.

No se cuestiona a las personas que optan por irse, buscar un bienestar no es pecado. A todas aquellas personas que se fueron y que se van, les deseo mucho éxito. Pero sé por carne propia que afuera hay que echarle bolas para salir adelante, y si estamos dispuestos a echarle bolas, ¿Por qué no hacerlo en nuestro país que tanto necesita que construyamos? Estamos mal, pero queremos estar mejor.

Tenemos las dos características que se necesitan para lograrlo. Sólo falta las ganas de echarle bolas. Al fin y al cabo, nacimos en una tierra bendita y lo más importante es que es nuestra. Vamos a crear nuestras propias oportunidades. Estamos mal, pero vamos a estar bien.


Jesús A. González