Los espías están en todos lados: hasta en el baño

Ir al baño en un sitio público ya es incómodo de por sí. Uno se siente expuesto a gérmenes, a suciedad, o tan sencillo como que cualquier persona pudo haberlo usado antes que tú. 
Ahora, imagina que estando allí, ocupándote de tus asuntos cuando, de repente, alguien se asoma en tu cubículo. ¿Tú qué harías? 

Pues, a estas chicas le pasó, y es divertidísimo –porque no fue a nosotras- 
Mira este vídeo y prepárate para reír