Tío Rico se enfrenta ante una posible demanda

Fue hace unos días nos escapamos de la oficina para ir a comernos un helado. Ustedes saben, uno de esos placeres culposos, en medio de la tarde.

Nos acercamos a la nevera que guarda los helados Tío Rico y cada uno tomó un magnum, sin embargo, había Bati Bati. Aquel helado morado envasado en forma de cono que tiene sabor a infancia. Así que decidimos cambiar nuestra elección: tomamos unos Bati Batis.

Nos regresamos a la oficina, nos sentamos en nuestros puestos de trabajo y comenzamos a comer felices nuestros helados. El primero en terminar el helado fui yo, para encontrarme con algo terrible: El Bati Bati no tenía chicle. Pensé que había tenido mala suerte a la hora de escoger y había tomado uno que, por algún error, le faltaba el chicle que siempre se encontraba en el fondo del vasito.

No pasó mucho tiempo antes que los demás también se encontraran que no había chicle en el fondo. ¡Nos estafaron!

Así que decidimos tomar cartas en el asunto: vamos a crear una campaña para que vuelva el chicle del Bati Bati. ¡No se puede vivir en un mundo donde nuestros hijos no conozcan aquella goma que al masticarla, casi rompía los dientes, por la baja temperatura del helado!

 Procedimos a escribirle a Tío Rico:



Aún estamos esperando por su respuesta. Pero si tú, así como nosotros, quieres que vuelva el chicle del Bati Bati. Únete a la campaña: Escríbele a Tío Rico el mensaje más gracioso que se te ocurra y usa el Hashtag #PorUnBatiBatiConChicle

No hemos descartados las acciones legales, sólo que queremos llegar a un arreglo amistoso, porque es nuestro tío favorito.