La Lotería del Amor

Lo sabes, no te hagas el loco. Este día de San Valentín va a mover algo en tu ser. Puede ser la euforia de estar enamorado, como algunas flatulencias molestosas en el colon descendente cuando ves a tu ex cruzando la calle con un tipazo más alto que tú, y no sabes bien si hacer una escena o  seguirlos a ver a donde van. Mucha gente del populacho se refiere al amor -romántico o sexual- como “lucho se sacó la lotería con esa tipa” o “pero es que Juana se fregó la vida con ese pajúo”. De esto podemos entender que el espectro del éxito en la pareja va desde comprar un ticket en la tienda de Parley de San Valentín hasta fregarle los platos al diablo (siguiendo la lógica del discurso de las conversaciones de la gente en la camionetica).
Mucha gente cree en el destino, en que la persona ideal llega a tu vida por planes de espíritus superiores a nosotros, que abarcan a Jesús, Buda, Negro Primero y la señora que lee los caracoles en la tienda espiritista. Otras personas, más racionales creen que es más un azar, y a pasarla bien y a gozar el tiempo con la persona. Ninguna de las posiciones anteriores tiene algo bueno o malo, son lo que son. El problema entra cuando estas creencias se vuelven radicales. Entonces vemos a un tipo con una novia que no se decide, no está segura, se siente asfixiada por este señor que cree en el destino y va a luchar por esta damisela para siempre, aunque la tipa ya le cante “te lo dije no me iba a enamorar”.

Y por el otro lado vemos al tipo que va de fiestero, tiene un empate que nunca está definido, no se sabe ningún estatus, la contrainteligencia de la seducción y viene una romanticona perdida a enamorarse de esta masa de protones emocionales inestable por completo, por lo que termina yendo al psiquiatra, tomando flores de Bach y consultando a un brujo que le amarre ese tipo con un hechizo que incluye materiales que  la mitad ya no se consiguen en el mercado.

Pero por encima de todas las creencias y distintos puntos de vista de la gente tarada y los rolo e locos que convivimos a diario, siempre hay indicadores positivos y negativos que nos permiten comprender e identificar si esta persona es la indicada o una buena elección o al menos no me acuchillara de noche. Según mi punto de vista egoísta de mi sapiencia superior y el máster que hice en la Universidad de Harvard Nucleo Guasdualito, en relaciones de pareja, procederé a exponer estos indicadores:

INDICADORES POSITIVOS

Te hace feliz: Así de sencillo. Respiras paz y alegría, como la que respiras al oler galletas recién sacadas del horno un sábado por la tarde. Esta persona trata de buscar que te hace feliz y trata de dártelo en su medida o a su manera. Te busca en metro al trabajo y te acompaña hasta tu casa, hace colas en el mercado por ti y te manda mensajes -y fotos comprometedoras- para que te deleites.


Dedicarte tiempo es un placer:
 Así sea viendo películas, desayunando o caminando la cota
mil para bajar las barrigas que ustedes mismos se crearon en navidad, cualquier cosa resulta divertida, agradable y sin conflictos o guerrillas emocionales.

Comprende tus problemas:
 Si tienes el periodo, si te botaron del trabajo, si se te cayó el celular en la poceta del Sambil o simplemente te entró un arrecherón o depre existencial, está ahí. Muchos se distancian, otros se acercan, pero comprenden, te dan tu espacio y reconfortan como puedan. Esto no significa que se convierten en Paulo Coehlo y te rescatan de un suicidio, son más bien aquellos que se quedan ahí a tu lado esperando que mejores.

Va lento, pero seguro:
 Toma tiempo en conocerte, y va agregando más intimidad muy despacio, conforme pasa el tiempo. Esto se podría igualar a cuando se va a un buen y nuevo restaurante, descubres sabores y olores porque sabes que no estás parado bajo una alcantarilla comiéndote un perro caliente apurado antes de regresar a trabajar.

Es buen amigo y buen amante:
 Este es otro de los pilares que sostiene una relación. Muchas veces  tu pareja tiene más de una cosa que de otra, o en el mejor de los casos, se turna entre ambas. Es el primer pana al cual quieres contarle tu frustración porque raspaste el examen de Ingles, e ir a llorarle y llenarle de moco el hombro; y a su vez es ese tipo/a caliente que te enciende la llama pasional sin necesidad de recurrir a los consejos de Adriana Azzi o de Charlie Mata.


INDICADORES NEGATIVOS

Te hace llorar más que Candy por Anthony: Si has gastado más el papel Toilette en lágrimas y mocos que limpiando lo que en verdad se debe limpiar, esto no es un buen indicador. Cuando te hace arrechar, o entristecer, sin que a él/ella no le importe demasiado tus reacciones o sentimientos, y lo amenazas de que te vas a lanzar de una de las torres de parque central y te responde el mensaje cuatro horas más tarde diciéndote que se quedó dormido, entonces piénsalo bien antes de proceder a continuar con esta persona. 

   Dedicarte tiempo es como entrar en la agenda de Osmel Sousa en la semana del certamen: Coincidir con esta persona siempre es difícil. Te hace esperar para darte respuestas para ir a un sitio, nunca quiere acompañarte, ni a casa de tu abuelo, ni a ver un Caracas-Magallanes en primera fila. Si esto te está sucediendo, ve consultando el I-ching y tira las monedas y pregunta si este pendejo/a vale la pena.

Le cuesta una bola entender tus problemas:
 cuando hablas de tus problemas con esta persona, te sientes como en Matrix, todo es una paradoja, es como estar empatado con Christopher Nolan, medio entiendes lo que te dijo, tienes que buscar en internet ciertas frases que no entendiste, y al final te queda la duda de si lo que paso fue real o no.

Va rápido y furioso haciendo piques por Sabas Nieves:
 Si en la primera semana que están saliendo ya se siente aburrido, y ya le entro el aburrimiento que normalmente dicen los psicólogos que entra entre los 3 y 7 años de relación, es momento de reflexionar. Esta gente es como un huracán, llega, te apasiona, y se va, dejando destrozos por todas partes. 

Es un peo como amigo, y mal amante:
 Vienes con tu peo de que te arrebataron la cartera en el metro y te dice “bueno, pero eso te pasa por pendeja”, le cuentas que tus padres se van a separar y te responde “bueno que esperabas, se veía venir”, todo lo que recibes de vuelta es un coñazo espiritual y sentimental. Y además de mal amante, lo cual significa que no te dedica tiempo en la intimidad, o tal vez, citando a Miguel Bosé es como “hacer por hacer, sólo pa' deshacer, lo que nunca sé hacer” y tan sólo cree que estás satisfecha/o porque él es excelente sin tener un Feedback de vuelta, entonces, piénsalo bien.

Espero que este artículo te ayude a pensar y a reflexionar en este mes del amor. No seas tan pendejo y también quiérete a ti mismo. Y si el caso es contrario, entonces aprecia a tu príncipe o princesa para siempre.