Y, ¿Qué es de la vida de María Alejandra López?

Todos hemos oído hablar de María Alejandra López, la señora de El Cafetal que compartía con gran parte del país sus impresiones sobre la situación política de hace unos años atrás. Era nuestra abuelita opositora favorita, y admirábamos su espíritu guerrero –cuentan que se llevaba todas las ollas y cacerolas de su cocina a la Plaza Altamira para repartírselas a la gente que quisiera manifestar, aunque diciéndoles “cuidado me rayan el teflón, mijos”-. Incluso llegó a las noticias, siendo reseñada varias veces por el Chigüire Bipolar, y no nos perdíamos sus predicciones sobre cuándo caería “el desgraciado ese”. 


Es por eso que nos llamó la atención cuando, de un tiempo para acá, dejamos de verla en las columnas del Chigüire, no apareció más por Facebook, y comenzamos a preguntarnos con gran preocupación: Chamo, ¿y la señora María Alejandra?. La buscamos por el Bulevar de El Cafetal, llegamos hasta su edificio a ver si se asomaba en su balconcito a gritar algún improperio cuando se le fuera el agua, recorrimos supermercados a ver si la veíamos en alguna cola, pero nada, no hay rastro de ella.
De inmediato comenzaron a surgir hipótesis acerca de su paradero: quizás se la habían llevado detenida por colearse en la Asamblea Nacional, o decidió dedicarse a la truchicultura en los Andes mientras compartía historias de la capital con niños parameros. O quizás decidió irse con sus nietos a Estados Unidos, y tener que gastarse los reales de la pensión en clases de Open English para poder decirle a Obama,I can talk washington too”.

De cualquier manera, extrañamos a la señora María Alejandra, nos sentimos huérfanos y el internet venezolano no es lo mismo sin ella. Queremos recibir una respuesta de ella donde nos avise de su paradero, para nosotros poder dormir tranquilos esta noche. ¡Bendición, tocaya!