A ponerse kinky -Juguetes sexuales caseros-

¿Cuándo fue la última vez que fueron a una sex shop? ¿Se percataron de los precios? Sí, son descomunales. ¿Cómo se supone que uno se entretenga e innove en la cama, si el juguetico más barato sale en 5 mil bolos? No, no, no. Hay que ponerse creativo, así que aquí les van unos tips, al mejor estilo do it yourself.

La nevera es tu mejor amiga.

Si te calaste la cola y conseguiste algo, es tu día de suerte. La nevera es una versátil herramienta que te ofrece un sinfín de posibilidades: Vegetales, frutas, aderezos y lubricantes. Sin embargo, si eres nuevo en esto, es mejor empezar con cosas menos intimidantes y más románticas (como pueden ser uvas, fresas y chocolate), antes de sacar calabacines, pepinos, pimienta y plátanos verdes -que deberían hervir primero, unos 20 minutos, para mayor comodidad-.

¡Pero no paren ahí! Aún quedan cosas interesantes en la nevera: hielo, patilla, mantequilla, aceite, limón y arroz –sushi-.

Pasen un cubito de hielo sobre el abdomen, espalda y alrededor de los genitales de su pareja, y luego lamen la piel mojada. El limón es un buen aliado si vas a hacerle sexo oral a tu novia, al igual que un caramelo Halls.

Hacer mercado nunca volverá a ser igual. Que se los digo yo.

La oscuridad del closet.

Al mejor estilo 50 sombras de Grey. Dentro del armario podemos encontrar correas, bandanas o ropas con las que podríamos improvisar un disfraz. ¿Saben qué es bastante útil? Las tiras con las que se amarran las batas. Buena opción para atarse y dejar que tu pareja lleve el control del asunto.

Pero si te parece que las correas son un cliché, no hay problema. Supera tu complejo de Edipo o issues con tu papá y busca una chola. -Aunque pueda parecer poco ortodoxo el asunto, una nalgada con eso puede avivar la llama-

A la luz de una vela.

Bueno, eso habla por sí solo, ¿no? Sin embargo, si te gusta un poco de dolor en el juego, podemos hacer lo que hacía Ricky Martin en el vídeo de Livin’ la vida loca, y echarle a tu pareja la esperma que sale de la vela -¡Upa!-

El baño y sus rincones.

La ducha es un lugar donde puedes hacer y deshacer desastres. Deja que tu pareja se le caiga el jabón por accidente, mientras se bañan juntos. Enjabona a tu pareja, es una excusa para meterle mano. La crema de dientes puede ser un juguete divertido si lo usas de la forma correcta. Y si eres lo bastante valiente, hay desodorantes que vienen en presentaciones muy interesantes. Tampoco nos podemos olvidar de los cepillos de dientes eléctricos.



Masajeadores. Una interesante forma de compañía.

¿Sabían que en los años 50, había un gran mercado para estos productos? Vendedores ambulantes pasaban casa por casa, ofreciendo estos productos que venían en formas alusivas, acompañados de publicidad bastante insinuante. De esta manera, las amas de casa podían… ¿relajarse? mientras sus esposos trabajaban en la ciudad. Hoy en día muchas personas aún tienen masajeadores, que en muchos casos se compraron para algún tratamiento médico, fisioterapéutico o rehabilitación por alguna lesión. No lo dejes abandonado en un rincón y si se va a llevar de polvo, que sea de otro.

Espero les sean útiles estas recomendaciones, y recuerden recubrir sus juguetes con un condón, que eso no es juego.