La primavera

Siempre he pensado que es bonito vivir con las 4 estaciones. Las ciudades cambian muchísimo según la temporada que esté atravesando; esto le da una alternabilidad a la cotidianidad, desde la forma de vestir, hasta los hábitos de las personas, ya que cada estación tiene algo característico.

Por ejemplo: El verano tiene su intenso sol y un calor horroroso, por lo que la mayoría de las personas van por las calles con ropa ligera y descubierta; por lo general, esta coincide con las vacaciones, así que de forma automática lo relaciono con playas.
El otoño tiene su encanto, deja de hacer calor y ves incontables colores amarillos en los árboles, para después ver cómo se van quedando calvos. Todas las calles están llenas de hojas que decoran el caos de las ciudades. El invierno es, por mucho, la estación más dura, donde el frío nos regaña desde el momento en el que ponemos los pies sobre el suelo para levantarnos, como al meternos a bañar, o al salir a la calle. Pero el lado positivo es ver caer la nieve, es algo hermoso.

Y por último, la primavera. Es esa estación donde los árboles reverdecen, la naturaleza comienza a florecer y todo se vuelve hermoso, el frío se va, y las cosas vuelven a la vida. Para muchos, es la estación más bonita.
Nosotros, los nacidos en el caribe, tenemos dificultades para adaptarnos a las estaciones. Quienes hemos tenido la oportunidad de vivir estos cambios, sabemos que es complicado sobrellevarlos. ¿Por qué? Porque nuestro clima es casi homogéneo, nuestro mayor cambio es una época de lluvia y una época de sequía; aquí las temperaturas no cambian de forma tan drástica, ni hay tanto cambio en el ambiente.

Para la mayoría de los venezolanos, las estaciones son duras: esos veranos son bastante calientes, las temperaturas llegan a alcanzar 40 grados a la sombra. Las hojas en el otoño hacen que uno resbale al caminar. En el invierno se sufren las temperaturas que van por debajo de cero grados, la brisa gélida que quema la cara al caminar, y el no poder quitarse los guantes en la calle para responder un mensaje de texto, porque se te congela la mano.

No estamos acostumbrados.

Pero la primavera es distinta, para el hemisferio norte comienza pronto, el 21 de marzo. Y hay algo importante en esta estación: Una vez que llega un momento en el que todo se marchita y deja de producir, comienza la era más dura, fría y despiadada, a veces se hace interminable. Pero, al final, ese período se termina, y llega el momento donde todo florece, reverdece, y la vida vuelve a dar sus frutos. Es el orden natural de las cosas.


No se preocupe si le parece que el invierno ha durado mucho, ya pronto cambiaremos de estación. Yo estoy seguro que sí. Parafraseando a Neruda: podrán cortar todas las flores, pero nunca detendrán la primavera

Jesús A. González