Los mitos sobre las profesiones

Desde pequeños imaginamos que queremos ser cuando seamos grandes y muchas veces jugábamos a serlo, creyendo que era lo más divertido de la vida. En mi caso, durante la infancia fui como la Barbie (versión cabello castaño y anti-rosado) que cambiaba de profesión con la facilidad con la que se cambiaba de ropa: unos días quería ser maestra, otros días oftalmóloga y así sucesivamente. Es irónico, cuando llegamos a ser “grandes” -no aplica en mi caso, porque quede atrapada en los 1.58 metros- pasamos el día imaginando estar de vacaciones y esto nos ha pasado al menos una vez, por mucho que amemos nuestra profesión.   

El momento más crítico es cuando llega esa época en la que todos te preguntan ¿Qué vas a estudiar? y en la que los colegios comienzan a realizar las famosas pruebas vocacionales. Muchos están más perdidos que el hijo de Limbert, mientras que otros están seguros de que quieren ser desde que están en preescolar. El hecho es que cada carrera tiene alguna mala fama y aquí les traje algunos ejemplos:  

- Psicología: es frecuente asociarlos con el hecho de que se la saben todas más una, que su vida es perfecta porque no tienen problemas, que sólo le pagan por sentarte a escuchar. Para estos casos siempre hay algún profesional pirata, como Chirinos, que desmiente algunas de estas suposiciones.
- Ingeniería: conocidos por ser de mente cuadrada. Son los que le encuentran soluciones a todos los problemas y su vida se resume a funcionar como un diagrama de flujo. Hay variedad de especializaciones pero en general en todas debes saber jugar truco ya que es un requisito para graduarte. 
- Derecho: aquellos que le venden su alma al diablo por un buen paquete de billetes. También se cree que tienen el superpoder de saberse de memoria todas las leyes que existen y con el hecho de que siempre deben estar vestidos como muñequitos de torta. 
- Contaduría: los nerds de las oficinas. Son aquellos que están 24 horas pendientes de cuanta factura salga y su referencia de una buena cita está relacionada con que sus activos aún sigan siendo mayores que los pasivos. Los ideales para evasión de impuestos.
- Medicina: son los que ganan una paca de billete con solo ver a un paciente durante 10 minutos. También se les reconoce por ser muy insensibles y por tener la peor letra de la vida, tanto así que los jeroglíficos son más sencillos de entender que un récipe médico.
- Estudios Políticos: Muy asociados con la corrupción. Si no tienes carisma y malicia no tendrás vida dentro de algún partido. Al final, siempre terminan con un closet lleno de ropa del color del partido que los respalde.
- Comunicación Social: Estos profesionales son reconocidos por estar pendientes de cómo se ven y de la próxima rumba del fin de semana. Los solemos asociar con el interés que tienen en aparecer en la televisión o en alguna obra de teatro reconocida.