Tres cosas baratas que hacer en Semana Santa sin salir del Litoral

Hay una sola verdad absoluta sobre Caracas, y es que Semana Santa es la mejor época para salir, porque todos sus habitantes se van a pasarla en cualquier otro lugar y por fin podemos gozar de colas de menos de una hora. Hoy les traigo una lista para aquellos que por una u otra razón no pueden (o no quieren) salir de ella en esos días, pero que igual quieren divertirse sin gastar mucho. Como ya sabemos, Cristo no murió por nuestros pecados sino por nuestras vacaciones.



Subir a Sabas Nieves
Para los que no somos muy apasionados de la actividad física -como nosotros, los gorditos sin remedio-, la subida a Sabas Nieves por Altamira es una de las mejores actividades que podemos hacer con nuestros amigos fitness y adictos a Instagram.
Comenzamos caminando en línea recta por la Avenida San Juan Bosco desde la Plaza Francia en Altamira hasta la Cota Mil, o tomando un Transchacao frente al Hotel Caracas Palace. Al llegar al túnel comienza el verdadero recorrido. Es una subida empinada pero puede ir cada cual a su ritmo. La vista de la ciudad se hace más impresionante a medida que se sube, y si se está muy cansado hay una serie de banquitos por todo el recorrido para los que nos vamos a desmayar. No olviden llevar su termo con agua.
Al llegar arriba hay agua fría y deliciosa directa de las quebradas del Ávila y en el puesto de Guardaparques venden unos helados de fruta que le devuelven la energía a cualquiera, el de mora es el rey. No se puede dejar pasar la experiencia de llevarse unos sándwiches para sentarse a comer con los amigos en la grama, además es un buen sitio para socializar. Hay instaladas una serie de máquinas para los que quieren seguir ejercitando.
Quienes tengan mejor condición física pueden seguir subiendo hasta Loma Serrano, No Te Apures, El Banquito y Loma del Viento, que no exigen demasiada experiencia y tienen caminos bien señalizados. De bajada pueden tomar la ruta de la Quebrada de Chacaíto para darse un buen chapuzón luego de hacer ejercicio, eso sí, el agua es helada. Si regresan por Altamira no se pueden perder un buen jugo Tres en Uno al pasar el túnel.


Recorrer los Siete Templos en el Centro de Caracas
El centro de Caracas posee una arquitectura que mezcla lo moderno y lo colonial de forma que cada edificio encierra una historia única, que se puede apreciar mejor cuando no se visita para hacer diligencias. Si no se recorre por motivos religiosos también vale la pena como una experiencia cultural muy rica. Éste paseo tiene una duración aproximada de 120 minutos contando las paradas.
Recomiendo empezar la caminata por la Basílica Menor de Santa Teresa, inaugurada en 1881 y llamada así en honor a la esposa del presidente Guzmán Blanco, doña Ana Teresa. Hogar de la imagen del famoso Nazareno de San Pablo esculpida en el siglo XVII, que sirvió inspiración para el poema de Andrés Eloy Blanco: El Limonero del Señor.
Seguimos caminando y andamos frente al Centro Simón Bolívar, pasamos la Plaza Caracas hasta llegar a la avenida Universidad en la esquina de San Francisco. Allí podrán encontrar el Palacio de las Academias y la Iglesia de San Francisco que data del siglo XIV y es hogar de la escultura colonial mejor conservada del país, frente a ella se encuentra la famosa Ceiba de San Francisco que sorprendentemente tiene más de 150 años.
Subiendo por la Asamblea Nacional se encuentra la Casa Amarilla, la misma del 19 de abril de 1810 de la que todos pintábamos dibujitos en el colegio, donde José Madariaga le hacía gestos a la gente para que dijeran que no. Curiosamente éste hecho ocurrió en un Jueves Santo.
Si se camina desde allí a la esquina El Conde hay un local pequeño sin puertas ni nombre, con una barra de cerámica blanca donde venden los mejores buñuelos de yuca y papa de toda la ciudad, que sólo pueden ser mejores si los acompañan con un papelón con limón. A un lado está la Plaza Bolívar rodeada de la Catedral de Caracas (construida 1665 y donde reposan los restos de los padres y esposa de Simón Bolívar), el Teatro nacional y el Museo Sacro de Caracas.
El paseo continúa hacia la Avenida Urdaneta, donde encontramos la espectacular Basílica Menor Santa Capilla, réplica de la Sainte Chapelle de París que data de 1883 y está decorada con obras de Arturo Michelena, erigida también durante el mandato de Guzmán Blanco, que aparentemente tenía tantos pecados que los reivindicaba construyendo iglesias espectaculares. Desde allí se pasa frente al Banco Central para llegar a la Iglesia Nuestra Señora de Altagracia, erigida en 1668, toda una obra maestra llena de reconstrucciones.
Regresamos a la Avenida Urdaneta y caminamos hacia La Candelaria, donde nos encontramos con la Iglesia Nuestra Señora de la Candelaria, remodelada recientemente y de una gran belleza, donde reposan los restos del médico de los pobres: El Dr. José Gregorio Hernández; rodeados de una infinidad de coloridas ofrendas. Por esa misma calle están los mayoristas de La Candelaria, dónde pueden encontrar delicadeces a precios más o menos solidarios. Nuestro paseo culmina regresando a la Avenida Universidad hasta la Iglesia Sagrado Corazón de Jesús; llena de vitrales y detalles en mármol que datan 1982. Al finalizar el recorrido se puede tomar a una cuadra la estación de metro La Hoyada o bajar hacia el Terminal de Pasajeros de Nuevo Circo para tomar el autobús.
Si el centro de Caracas no es lo tuyo y tienes un carro para llegar más lejos entonces no puedes perderte de visitar la Iglesia de San Constantino y Santa Elena en el Hatillo, la colorida Iglesia Nuestra Señora de Coromoto en El Paraíso, la espectacular Iglesia Nuestra Sra. La Chiquinquirá en La Florida, la Iglesia de La Divina Pastora en La Pastora y el Templo Nacional San Juan Bosco en Altamira.



Recorrer todo el estado Vargas
El estado Vargas tiene varias de las playas más hermosas del centro del país, y estando a sólo unos minutos de la capital es la opción número uno para ir a la playa sin viajar muy lejos. El único problema es que en Semana Santa es imposible conseguir una playa donde tengas más espacio personal que aquel que te puedas hacer empujando toldos y pisando bañistas. Para los que le tengan fobia a las multitudes, hoy propongo una manera distinta de recorrerlas: en carro.
El paseo toma aproximadamente 90 minutos. Empezamos el recorrido en Catia La Mar hacia la zona de Playa Grande por la Avenida La Playa en dirección a Macuto, donde si tienen suerte podrán ver los aviones aterrizar muy de cerca e intentar tomar una foto. Por allí pueden comer en el famoso Caney del Chivo, que tiene unas mesas junto al mar y un parque infantil muy lindo. Se sigue por la avenida Bicentenario bordeando las playas; al llegar a Macuto se consigue La Churuata del Hotel Eduards, un restaurant medio al aire libre donde los mariscos son exquisitos y se ve cerca el mar, es un gran sitio para almorzar. Luego se baja por la Guzmania hacia la Avenida La Playa. Allí se le pasa por un lado a las ruinas del Antiguo Hotel Miramar.

Salimos de Macuto y llegando a Camurí Chico; transitamos frente al restaurant Cristal Mar, que tiene la vista más espectacular de todas con una terraza que está justo encima del rompeolas, eso sí, hay que ir dispuestos a dejar la quincena; pero la comida es divina. Ahora comienza el verdadero paseo. Continuamos en la vía y pasamos Tanaguarena, nos encontramos con una carretera bien asfaltada de doble vía en dirección a Naiguatá. La carretera se encuentra en el medio del mar y la montaña. Rocas inmensas desprendidas de ella sirven para que rompan las enormes olas entre una serie de playas paradisiacas, entre las que se encuentra la famosa Playa Panty. Solo ver el paisaje es suficiente para estar relajado, éste es el momento para bajar los vidrios y poner buena música. La carretera continúa otra media hora hasta Los Caracas, cualquier playa en la que te pares va a ser espectacular y seguro consigues menos gente que en las anteriores. Los Caracas también es buen punto para los que van en plan de surfear.