Cómo tener mascotas felices y no morir en el intento

Saludos, muchachones. El día de hoy no les traeré nada que requiera supervisión de madres, padres, representantes y responsables, censura A, como quien dice. Hoy hablaremos de una de las cosas más bonitas del mundo: cómo hacer a sus mascotas felices. Y, por supuesto, de cómo hacerlo ahorrando lo más posible. Esto me vino a la mente la última vez que decidí comprarle un hueso a mi enana Bliss por 700 Bsf. ¿A quién se le ocurre comprar un hueso a ese precio? Es por esto que comparto con ustedes estas alternativas.

Sustituto para huesos millonarios: Tienen que irse a una carnicería ¡de una! Ahí uno va y dice lo siguiente: “Compi, ¿qué pasó? ¿cómo va todo? Hazme una segunda, ¿tendrás huesos por ahí? Si son de lagarto, mejor” Y, antes de que se lo pregunten, los huesos de lagarto no son de lagartos como tal, son de una parte de la vaca que se llama así. Tomen en cuenta que deberían darle los huesos en el patio, de lo contrario, el piso o alfombra se pondrán súper babosos. Cuidado con eso.

Juguetes para morder: ¿saben de esos jugueticos que parecen un poco de hilos pegados, y forman algo como un trapo en forma de huesito? Bueno… la solución es simple: ¡usen un trapo! Una camisa, un blue jean o preferiblemente un pedazo de mecate ¡en serio! El mecate es una de las mejores cosas que le podrán dar a sus adorables mascotas.

Los perros deben ser estimulados de distintas formas, y los juguetes de mordida alivian el estrés. Pero también se le deben estimular los demás sentidos.

Botellas de plástico: ¡reciclar, reusar y reducir! Una excelente forma de reusar es darles a los perritos las botellas de plástico que ustedes utilicen. Al final del día, en lugar de botarlas en la basura pueden lanzarlas al piso, y verán cómo sus peludos amigos se divierten un mundo. Estos juguetes estimulan los oídos de ellos; el “crack crack” del plástico les causa un interés particular -y dolores de cabeza a nosotros-, pero bueno, los amamos tanto que ya de por sí los alcahueteamos.

Además de esto, las botellas pueden usarse de otra forma: si agarran sus botellas, les hacen unas pequeñas incisiones del tamaño adecuado y las rellenan con comida que les guste a sus perritos, estos harán lo imposible por sacarla de ahí. Se divertirán ellos, así como ustedes viéndolos mientras tratan de resolver este problema. También pueden llenar dos botellas con agua y amarrarlas juntas, así sus amiguitos pueden hacer ejercicio. Enséñenles que en ese caso no deben morder las botellas, o harán un desastre. ¿No les hacen caso? Pongan orden caramba, las mascotas necesitan autoridad.

Rollos de papel higiénico: Lo sé, son algo difíciles de conseguir hoy en día, pero son excelentes para las mascotas porque al rellenarlos con algo untable (mantequilla de mani, mermelada o consomé), se entretiene su olfato así como el tacto, y nuestros peludos amigos se lanzarán en busca de su gran premio.

Cartones de huevo: Si son cortados adecuadamente, pueden convertirse en un juego mental para sus perritos. Se les debe enseñar primero a usar la pata de forma educada y luego, uno les debe esconder premios en los cartones para que ellos los descubran. Es una forma excelente de compartir con su mascota, pasar tiempo de calidad juntos, conversar con ella… ¿Qué tiene? ¡A mí no me vengan! Yo sí juego con mi perrita, le hablo y le hago muecas.

Después de saber lo básico, su imaginación comenzará a volar. Lo único que deben tomar en cuenta es que podrían tener problemas con el resto de su familia si deciden recortar algo que no debían. Así que pregunten siempre antes de usar cualquier cosa.

También deben tomar en cuenta el tamaño de sus compañeros caninos, y dependiendo de eso, usen botellas, huesos, o cosas más grandes y resistentes en caso de tener un can de gran tamaño -como es mi caso-. Sus mejores amigos lo agradecerán ¡y sus bolsillos también!