Súper-poderes en la cotidianidad venezolana

Todos en la oficina tenemos alma de geek, por lo tanto, nos encantan las historias de superhéroes. Más de una vez hemos tenido conversaciones sobre qué súper-poder tendríamos, cuál es el mejor de todos, y qué haríamos si tuviésemos alguna habilidad especial. ¿Se imaginan? Toda la gloria y cero preocupaciones, haríamos de todo con el chasquido de un dedo. Hemos hablado de nuestros héroes favoritos, nuestras series favoritas sobre ese tema, y muchas veces se nos va el tiempo en eso para luego recordar que debemos seguir redactando para evitar un jalón de orejas. 

¿Recuerdan la serie Héroes? Yo sí, soy fanática empedernida. Se trata de un grupo de personas que, debido a mutaciones genéticas, comienzan a desarrollar habilidades fuera de lo común. Entre los personajes tenemos a una porrista que puede sanar cualquier herida en su cuerpo de inmediato, a un trabajador japonés que puede teletransportarse y viajar en el tiempo, a un adicto a las drogas que puede pintar el futuro, a una mujer con dos personalidades, siendo una de ellas súper fuerte –aunque, si me preguntan, eso parece más un caso de manicomio que un súper-poder-, a un político que vuela y a su hermano, un enfermero capaz de absorber cualquier poder de las personas con habilidades que estén cerca de él. 

Les pongo el tráiler para refrescarles la memoria. 





La serie se caracteriza por tener un alto contenido de drama, ya que tienen que sobrepasar situaciones muy escabrosas mientras aprenden a controlar sus poderes… Pero yo creo que, más allá de usarlos para salvar el mundo, se le podrían encontrar aplicaciones divertidas para que la vida no sea tan gris por tener que luchar contra el mal. Veamos algunos ejemplos. 

Habilidad: Regeneración 

- No tendrías que usar más guantes para agarrar ollas y sacar cosas del horno; 
- No más sufrimiento con la lengua quemada cuando te tomes un café; 
- Puedes pegarle un susto a cualquier malandro que se atreva a robarte; 
- Serías la única persona en el mundo que no necesita equipo de protección en las fábricas; 
- No tendrías que preocuparte por inyecciones dolorosas, ni por tener que ir al médico más nunca; 
- No más protector solar en la playa.
Habilidad: Vuelo 

- No tendrías que soportar las colas de la Autopista Francisco Fajardo; 
- Podrías tumbarle el trabajo a Traffic Center –es broma, ellos son chéveres-;
- Podrías trabajar en otra ciudad y estar de vuelta en casa para la hora de la cena –Adiós centralización-; 
- Adiós a las experiencias cercanas del tercer tipo en el metro de Caracas; 
- Podrías ir a cualquier lugar del mundo sin pasaporte –aunque, si me preguntan, prefiero viajar de forma legal, ¿se imaginan tener que huir de los agentes de inmigración? Uno quiere pasear tranquilo, ¿no?-. 

 Habilidad: Teletransportación y viaje en el tiempo 

- Ver puntos 1, 3, 4 y 5 de la habilidad “Vuelo”; 
- Puedes stalkear a la persona que te gusta sin que se dé cuenta;
- Si te pones nostálgico, puedes volver a momentos de tu vida y verlos en primera fila –llévate unas cotufas para que tengas la mejor experiencia 4DX-;
- Sacarías 20 en todos los proyectos de historia que tengas que entregar; 
- Podrías ganar cualquier discusión con tu amorcito, regresando para ver con exactitud qué fue lo que te dijo. –JAJAJAJA, las mujeres ya tenemos ese súper-poder-.

Habilidad: Telepatía (leer la mente de los demás) 

- Podrías saber qué hay detrás de ese “nada” cuando le preguntas a tu novia -o novio- “¿qué pasa?”. Eso acortaría muchísimas discusiones; 
- Sabrías con exactitud qué hacer para ganarte un ascenso por parte del jefe en tu trabajo; 
- Podrías adivinar dónde esconden los regalos de navidad en tu casa; 
- Podrías trabajar haciendo trucos de magia en las fiestas infantiles – en esas cosas uno puede ganar bastante real-; 
- Podrías ser un muy buen psicólogo. 

Habilidad: Tecnopatía (controlar las máquinas con la mente)

- Podrías sacar plata de cualquier cajero automático, incluso si está dañado; 
- Podrías arreglar tu carro con sólo tocarlo. No más preocupación porque el mecánico no consiga el repuesto; 
- No necesitarías pases o carnets de banda magnética en las empresas para abrir las puertas –y puedes jugar al “ábrete, sésamo” cada vez que pases por una-; 
- No más pantallazos azules de la muerte en tu computadora, si es Windows; 
- No tendrás que preocuparte más porque tu teléfono celular se quede guindado. 

Hay muchos otros super-poderes muy cool en la serie a los que podríamos encontrarles aplicaciones prácticas –y venezolanas-, pero tenemos que recordar que, como dijo el Tío Ben en la película de Spiderman: todo poder conlleva responsabilidades. Si tuviéramos estas habilidades, estaríamos pendientes de no usarlas para estafar a la gente y esas cosas malas. Así que mucho cuidado con las ideas que se les ocurren, queridos lectores. Recuerden hacer el bien sin mirar a quién.