Expresiones venezolanas que no entienden en otros países

El castellano, además de ser un idioma maravillo, también es el segundo más hablado en el planeta. La lengua de Cervantes la hablamos en Venezuela, España, toda Latinoamérica y uno que otro país más, como Guinea EcuatorialPero, aunque es el mismo idioma comunicarnos no es tan fácil como parece, cada país tiene su manera de adaptar la lengua según sus costumbres e idiosincrasia, en otras palabras, cada quien le da su sabor y su color. 

Cuando uno está afuera de su país se da cuenta lo difícil que es una conversación cotidiana con otra persona, debes pensar cada palabra y frase que vas a usar para expresarte, porque no podrán entenderte, y en algunos casos, hasta te verán como un indio.

Estas son algunas de las frases venezolanas que no se entienden en otros países.

- Coñazo: Entiéndase un golpe bastante fuerte o impacto producido por un puño durante una pelea.

Usado en una oración: Le caí a coñazos al tipo aquel – Me di tremendo coñazo con la mesa
(Definición según la RAE: 1. m. coloq. Persona o cosa latosa, insoportable.)

- Ladilla: Término que indica fastidio, hastío o aburrimiento.

Usado en una oración: Qué ladilla me da esa chama – Tú eres una ladilla
(Definición según la RAE: Insecto anopluro, de dos milímetros de largo, casi redondo, aplastado, y de color amarillento. Vive parásito en las partes vellosas del cuerpo humano, donde se agarra fuertemente por medio de las pinzas con que terminan sus patas; se reproduce con gran rapidez y sus picaduras son muy molestas.)

- Naguará: Expresión originaria del estado Lara, que manifiesta sorpresa, indignación o incredulidad.

Usado en una oración: ¡Naguará, qué mentiroso!

- Vaina: Es una expresión que se refiere a una cosa o actitud.

Usado en una oración: Devuélveme mi vaina – Qué vaina eso que te pasó
(Definición según la RAE: 1. f. Funda ajustada para armas blancas o instrumentos cortantes o punzantes.
2. f. Cáscara tierna y larga en que están encerradas las semillas de algunas plantas.)

- Molleja: Expresión zuliana que denota asombro, sin embargo, se ha convertido en verbo, adjetivo, artículo, sujeto y predicado. Han nacido variaciones de esta expresión y se usan de la misma manera.

Usado en una oración: ¡Qué molleja! – Esa arepa es mollejúa – La pelea se volvió un mollejero
(Definición según la RAE: 1. Apéndice carnoso, formado la mayoría de las veces por infarto de las glándulas.
2. Estómago muscular que tienen las aves, muy robusto especialmente en las granívoras, y que les sirve para triturar y ablandar por medio de una presión mecánica los alimentos, que llegan a este órgano mezclados con los jugos digestivos.)

- Toche: Término tachirense empleado para denominar que una persona es tonta, torpe, bruta. Ha sido empleado con otras acepciones, al igual que molleja.

Usado en una oración: Hágame el favor y no sea tan toche.
(Definición según la RAE: 1. m. Col. y Ven. Pájaro de la familia de los Ictéridos, de unos 23 cm de longitud, con lomo, vientre y parte superior de la cabeza de color amarillo dorado, y cola, alas y cara de color negro.)

- Bájate de la mula: Expresión que se refiere a la acción de cobro de una deuda por parte del acreedor, con efectos inmediatos.

Usada en una oración: Necesito el dinero, te toca bajarte de la mula.

- Soplar el bistec: Expresión usada cuando alguien busca seducir a una persona que ya tiene pareja, intentando crear una separación.

Usada en una oración: José le está soplando el bistec a Luis – Si te achantas, te soplan el bistec

- De pinga: Se refiere cuando una situación es óptima o bastante buena. También se acepta para denotar negación por miedo.

Usada en una oración: El trabajo está bien de pinga – Que de pinga estuvo la película. Yo no voy a ir, la pinga.
(Definición según la RAE: 1. f. coloq. eufem. Am. Cen., Cuba, Ec., Perú y Ven. Pene.)

- Cara de tabla: Indica la indignación con relación a la actitud descarada ante una situación que requiere seriedad o recato.

Usada en una oración: Tú sí eres cara de tabla

Carajo: Es muy probable que sea el término más poderoso, omnipotente y amplio de nuestra forma de hablar. Se emplea para determinar actitudes, personificaciones, síntomas, tiempo y espacio.

Usado en una oración: Este carajo no me deja en paz - ¿Quién es este carajo? – No sé qué carajo tengo - ¿Cuándo carajo me vas a pagar? – Vete al carajo.
(Definición según la RAE: 1. m. malson. Miembro viril.)