Reacciones de los venezolanos ante las noticias

Aquí en Dominó y Truco nos hemos dedicado a observar cómo se desenvuelve el venezolano promedio. Se levanta, se asea, sale al trabajo, se come una empanada de queso con una malta de desayuno, trabaja, vuelve a casa a compartir con la familia, y así va. Y hemos notado que hay algo que se ha hecho cada vez más presente en las conversaciones de todos los lugares a los que vamos, así como las redes sociales que utilizamos: todos tienen algo que decir acerca de cada una de las noticias de las que se enteran. Con nuestras observaciones hemos llegado a la gran conclusión de que los venezolanos nos hemos vuelto adictos a los debates. ¿Y cómo es eso? Pues, ahora, de cada noticia que sale creamos toda clase de matrices de opinión.
Esto no debería ser algo extraño, y mucho menos algo malo. Sin embargo, el problema reside en la posición -radical- que toman algunos venezolanos frente a los hechos que nos reseñan los medios o nos inundan en las redes sociales.
Si algo es cierto, es que nadie va a pensar igual que nosotros. Tanto las formas de pensar como las maneras de percibir las cosas son irrepetibles, y es lo normal que exista el respeto ante cualquier forma de percibir una situación, por muy diferente que sea de la propia. Por desgracia, he notado que el venezolano promedio tiende a defender su punto de vista aunque eso signifique descalificar a otros, fija su punto de vista crítico ante el hecho y desprecia, de forma abierta a quien esté en desacuerdo con él.
Es sencillo ver este punto con temas que estuvieron en boga y generaron los más fervientes –y en ocasiones, innecesarios- debates entre los venezolanos, por ejemplo: Las palabras de Lorenzo Mendoza sobre la emigración, la muerte de la perrita Cotufa, o las personas cortándose el cabello como apoyo simbólico a Daniel Ceballos. ¿Se han dado cuenta de las posturas extremas que estos temas generaron en todos nosotros?
Veamos cuáles son las posiciones más comunes que toman los venezolanos ante una noticia, con un sencillo ejemplo que no tiene nada que ver con política:
Titular: Extraterrestres deciden participar en el próximo Miss Universo.
 - El que está de acuerdo o le gusta la noticia: Es aquel que al leer la noticia se siente de alguna manera identificado, y comparte la misma con todo su apoyo. Suele ser el tipo de persona que no se complica por hacer saber lo que le gusta.
Ejemplo: “¡Bien por ellos! Ya era hora, 70 años seguidos y aquí en la tierra robándoles las coronas que pudieron haber ganado #TodosSomosLosExtraterrestres
- El que decide escribir una carta abierta sobre el tema: De hace un tiempo para acá, esto parece una moda; cada vez que alguien dice algo que genera algún tipo de polémica, de inmediato le sale respuesta en una carta abierta. Y mi pregunta es ¿cómo una carta abierta resuelve problemas y le llega al destinatario, si pasa primero por toda la población? Se entiende la necesidad de quejarse, pero más allá de esto, no aporta muchas soluciones que se puedan aplicar.
Ejemplo: “Carta abierta al Comité del Miss Universo. Desde que era niña veo el concurso del Miss Universo, crecí con esto. Me parece infame la posición que está tomando, ¿será que Donald Trump le está metiendo a una marciana? Señor Trump, le pido que considere…
 - El que critica todo sobre el tema: Estos son los que, aun cuando no le compete o le afecta de una forma directa, igual se quejan de los que se identifican con la noticia. Demeritan lo que dicen o hacen los demás, a pesar de que ellos mismos no hacen nada ni se interesan en verdad por lo que comentan. Suelen ser personas que en su vida cotidiana están entrenados para ver lo negativo de todo lo que les rodea; es como un reflejo involuntario a estas alturas.
Ejemplo: “Como si aceptando a los extraterrestres van a arreglar los rollos que hay en el mundo. Ocúpese del país y dese cuenta que está haciendo una cola en vez de estar pendiente del Miss Universo
 - El que se entera de último de la noticia: Como aquí los canales de televisión no transmiten ningún tipo de información sobre lo que sucede en el país, si no estás pegado a las redes sociales vas a estar desinformado. Y estas suelen ser personas más propensas a vivir una vida 1.0, por lo que llegan tarde a comentar las noticias.
Ejemplo: “¿Qué es lo que está pasando con el Miss Universo?"
 - El que lo relaciona todo con la política: Sea chavista u opositor, no importa lo que haya pasado, éste va a decir que es culpa del grupo político contrario al de su gusto. Ilustraremos esto con un doble ejemplo.
Ejemplo 1: “Nosotros vivíamos ganando el Miss Universo, pero con la revolución todo se jodió, ya ni misses tendremos. Maduro, te odio”.
Ejemplo 2: “Es culpa de la cuarta y de la CIA que no hayamos ganado el Miss Universo otra vez, y ahora para colmo van a meter extraterrestres oligarcas. #A2AñosDeTuSiembraComandante”.
 - El que hace chistes: No va a pasar 5 segundos sin que salga un tweet gracioso, un meme, una cadena de whatsapp y un estado de Facebook sobre la noticia. Esta gente goza de una creatividad asombrosa, que si se usara en cosas que sean constructivas, resolveríamos muchos de nuestros rollos. Allí hay mucha inteligencia mal encauzada.
Ejemplo 1: “¿Será que la Miss de Venus es como la del canal?
Ejemplo 2: “A veces me dan ganas de ir al gym para entrar al Miss Universo… luego recuerdo que competiría con extraterrestres de cuatro tetas y se me pasa”. 
Que alguien se sienta identificado con algo que a otro le pueda parecer trivial, no significa que no le interesen los problemas más importantes. Es sólo un tema de perspectiva, así que si queremos construir un mejor país, debemos hacerlo con tolerancia y respeto para el otro, aceptando que todos somos venezolanos, por lo que nos caracterizamos por las mismas cosas positivas: el sentido del humor, la solidaridad y las ganas de echar pa’lante. Vamos a abrir la mente a todo lo que otros tengan para decir.