7 Cosas básicas para un buen sexo


¿A quién no le gusta una buena sesión de sexo? Existen personas que no le prestan tanta atención a eso, pero hay otras que disfrutan muchísimo tener intimidad con sus parejas. El sexo es parte de la vida cotidiana; a pesar de ser un tema de conversación medio tabú, es tan natural como comer, respirar, caminar y dormir, es parte de las necesidades básicas que todos tenemos. Hay cosas del sexo que son irresistibles, como la sensación del orgasmo, las caricias, los besos, la complicidad y ese momento después del acto en el que estás flotando y todo está de maravilla. Sin embargo, es un arte; siempre se deben buscar formas nuevas para avivar la llama en la cama, porque si se usan los mismos movimientos todo el tiempo, sería bastante aburrido ¿se imaginan toda la vida haciéndolo al estilo misionero? No, qué va.

A veces nos acostumbramos tanto al sexo, que se vuelve una especie de transacción: se encuentran, lo hacen, y se acabó. El día de hoy, quiero recordarles ciertas estrategias que se utilizan para mantener todo picante e interesante, y que de cierta forma todos sabemos, pero se olvidan a medida que el sexo se vuelve parte de la rutina. Estas estrategias garantizan que el encuentro sexual será ¡de lo mejor! Así que vamos a repasarlas:

Protegerse: lo primero que deben procurar, es usar protección. Si, ya sé que suena a una clase de Educación para la Salud de 8vo grado, pero no saben cuántas veces la gente termina pasando trabajo por no tomarse el tiempo para ponerse el gorrito, o por descuidarse con una pastilla. No hay nada menos emocionante que una ITS o un embarazo no deseado. Y no, señoritas, el método del ritmo no funciona solo, ni confiarse al contar los días, porque el cuerpo puede darles unas cuantas sorpresas. Fíjense también que en la actualidad hasta el Postinor escasea, así que es hora de buscar sus alternativas. Mi recomendación es el combo de condón y pastillas –con visita respectiva al ginecólogo, me hacen el favor-.

Conocerse uno mismo: Es muy importante saber lo que te gusta en el sexo antes de pensar siquiera en complacer a otros, por lo que la masturbación es muy importante. Si sientes vergüenza al tocarte, ¿cómo esperas sentirte bien con que otras personas te toquen? Explora, conócete, diviértete, averigua cuáles son tus puntos sensibles para que puedas guiar sin problemas a la otra persona. Y ¿por qué no? Piensa en ella mientras lo haces, o hazlo con él o ella viéndote. Eso hará que todo sea más interesante.

No olvidar el preámbulo: sabemos que hay momentos donde las ganas son tantas, que uno quiere ir al grano y listo. Pero no podemos olvidar que hay zonas erógenas por todo el cuerpo; la piel está llena de terminaciones nerviosas sensibles al tacto, y un toque en ciertas áreas puede despertar hasta el más bajo de los instintos. Eso hará más explosivo el orgasmo, porque no es lo mismo estimular sólo un área, que varias al mismo tiempo. Además, el encuentro será más prolongado, lo cual es una recompensa para todos los involucrados –sin demeritar los rapiditos, que también son muy excitantes-.

Usar posiciones nuevas: no es que tengan que aprenderse el Kama Sutra al caletre, pero variar las posiciones ayuda a que siempre haya algo nuevo por descubrir, como formas que ni sabías que el cuerpo podía tomar, o un nuevo lugar donde puedas hacer que tu pareja grite de placer. Además, eso ayuda a compartir responsabilidades; no es justo que sólo uno de los dos tenga que hacer todo el esfuerzo para que ambos lleguen.

Ver pornografía juntos: esto no es tan básico, lo reconozco, pero es una práctica muy divertida, ya que, si la porno es buena, hace que quieran intentar de inmediato lo que ven en el vídeo. Es excitante pensar que puedes recrear una porno con tu pareja, esto hará que ambos se sientan como todos unos pornstars. Y si no pasa eso, ambos pueden reírse de lo absurdas que pueden ser estas producciones cinematográficas. No obstante, esto tiene un doble filo: no se vale crearse expectativas irreales por tomar como modelo este tipos de películas. Lo importante es hacer aquello que los haga sentir cómodos y seguros.

Comida y otros objetos: Hay ciertos objetos que pueden ayudar a ponerle picante al asunto, como corbatas para atar o vendar a la otra persona, plumas, telas suaves, espejos ¡y no podemos olvidar ciertos alimentos! ¿Quién no tiene la fantasía de lamer chocolate del cuerpo de la otra persona? A falta de Nutella por lo cara que está, buena es la Nucita, créanme que surtirán el mismo efecto. Y ya que estamos hablando de cosas que tienen que ver con la boca, no olviden el sexo oral ¡le da un toque súper placentero a todo!

Comunicación: Sea susurrándole cosas al oído mientras están en lo suyo, o conversando con una taza de café de por medio, esta es una de las más importantes, porque una pareja satisfecha a nivel sexual sabe conversar acerca de lo que les gusta y lo que les incomoda, con la meta de hacer la experiencia más placentera para ambos. Debemos estar muy pendientes de lo que nuestra pareja quiere, así como asegurarnos de poder cumplir las fantasías propias, y eso sólo se logra hablando. Dile sin pena cómo quieres que lo haga, qué te gustaría probar y qué te enciende, y escucha las necesidades que tu pareja tenga. Les aseguro que los mayores afrodisíacos en el sexo son: hablar sin tapujos y escuchar con mucha atención.