De patito feo a cisne plástico: El antes y el después de las misses


Podemos llamar a este nuevo siglo "el siglo de la cirugía estética". Hace unos 100 años atrás, ser bonita quedaba en la tarea de Dios, los genes, la dieta y el maquillaje. En la actualidad, existen hadas madrinas con bisturí mágico que vienen a cambiarte todo a cambio de belleza, para que así te veas y sientas hermosa. Decidí compilar algunos de los cambios más radicales que se han podido ver en las misses, y no sólo en el Miss Venezuela, para que todas aquellas mujeres -como yo- que al ver un certamen de belleza se sienten feas, elaboren en su cerebro que esas mujeres allí paradas, llevan años de modificaciones estilo Terminator para poder verse como están. Vamos a empezar:


Gabriela Isler fue coronada Miss Universo en el 2013. Es obvio que hubo muchísimas operaciones de por medio, ¡parecen dos personas distintas! Que traigan la captahuellas para ver si de verdad son la misma.


Irene Esser, en el Miss Universo del 2012 quedó como segunda finalista, y sus fotos también parecen pertenecer a dos personas muy diferentes. ¿Cuántas operaciones calculan ustedes que pudo haber tenido esta mujer?


Dayana Mendoza, la Miss Universo del 2008, ha pasado por muchas varitas mágicas para poder verse como luce en la actualidad. Me pregunto si Merlín tiene licencia para ser cirujano estético.


Esta es la Miss Universo 2004 Jennifer Hawkings de Australia. Es de notar que los años han pasado, pero parece verse mucho mejor, aunque mucho más plástica.


Esta es la candidata al Miss Universo Korea 2007, que quedó en tercer lugar, la señorita Honey Lee. Es interesante ver que en el antes se ve muy plana y sin carisma, y a la derecha parece más Kardashian-Latina.


Esta es la ex Miss Mundo Ivian Sarcos. Puede verse que en verdad su piel es más oscura, y sus labios más gruesos, pero la de la derecha se ve con la piel más clara, menos labios, ¡parecen dos personas diferentes!


Esta es la Miss Mundo 2004 Maju Mantilla, de Perú. Dos personas muy distintas, ¡que ni siquiera pudieses comparar como hermanas!



La Mona Lisa después de una semana en Estados Unidos. Quería cerrar con esta imagen para reflexionar. Toda la vida hemos visto este cuadro, uno de los más famosos de la historia. De por sí, La Mona Lisa, no es bella, tampoco es fea. Tiene un misterio que a todos atrae. Por más que cambiemos para vernos mejor -o peor- seguiremos siendo los mismos. Todas estas mujeres eran hermosas también antes de ser modificadas, y es importante no fijarse en estos modelos de belleza para compararse, sino verlos de modo realista; no son personas, son imágenes de personas creadas y modificadas para agradar al público. Y tú, ¿qué piensas de esto?