Guía de las mejores empanadas de la costa de Anzoátegui


Para esta semana quise complacer a mi corazón de gorditos sin remedio, así que me impuse la misión soñada de cualquier caraqueño en oriente: Encontrar la empanada perfecta. Recorriendo la zona metropolitana de Anzoátegui -Lechería, Barcelona y Puerto la Cruz-, encontré unas tremendas candidatas:

El Gran Empanadón – Lechería/Barcelona
La empanada más exótica.
Ah… El Gran Empanadón, el sitio perfecto para comer empanadas cuando no tienes efectivo, pues es uno de los pocos locales con empanadas buenísimas que también cuentan con punto de venta. Pero no se dejen engañar, estas delicias no sólo son un resuelva para no ir al cajero, también tienen unos de los mejores “Empanadones” de toda la ciudad.

Para aquellos que no conozcan un Empanadón, es algo que se estila mucho comer en el oriente del país, y en resumen hablamos de una empanada gigante, cerca del doble del tamaño normal. En este lugar tienen además de las clásicas de carne, pollo y queso, unos sabores exóticos del estilo de chuleta ahumada con queso amarillo, mar y tierra, mariscos y cerca de 30 sabores en total. Por supuesto que, para cerrar con broche de oro, tienen unas salsas que te hacen agua la boca.

Empanadas de Maíz “Pilao” – Barcelona
La empanada perfecta.


La verdad, no tengo ni idea de si este es el nombre del local, pero es lo que dicen los múltiples anuncios de colores que lo rodean. El concepto es muy simple, son empanadas hechas de maíz pilado, no de harina de maíz. No son demasiado grandes ni tienen sabores estrambóticos, pero ahí reside la magia, en su sencillez.

Si nunca han probado una empanada de maíz pilado, corran a probarlas ya. La masa es un equilibrio perfecto entre crujiente, suave y tiene ese punto dulce del maíz. En este lugar no sólo hacen una masa increíble, sino que ponen mucho cuidado en los rellenos, que siempre están frescos y condimentados a la perfección. Es, por mucho, mi sitio favorito de la lista.

El Empanadazo de María – Lechería
La empanada que no puedes dejar de comer.
A pesar de estar bastante escondido, es un punto impelable para comerse un empanadón. Empanadas enormes, con la masa en su punto, crujientes pero suavecitas, hechas al momento. Nada que ver con esas empanadas que se ponen chiclosas y están frías. Los rellenos son de otro mundo; creo que, de todos los de esta lista, son los que están mejor condimentados, además que no los niegan. Si pides una empanada de pollo, ten por seguro que no va a ser con “esencia” de pollo, sino que cuando la muerdas se va a desbordar.

Por supuesto que toda buena empanada debe estar acompañada de un buen jugo, y aquí hacen unos de naranja pura recién exprimida que le devuelven el ánimo a cualquiera.