Muchas personas, un solo amor: La cultura LGBT en la historia


Después de que Estados Unidos legalizara el matrimonio gay, el mundo se ha revolucionado, y millones de personas han manifestado su punto de vista. Muchos están de acuerdo, muchos otros no. Pero, sin importar la manera de ver las cosas de cada ser humano, todos deberíamos dejar de pensar tanto en nosotros mismos y abrir nuestros corazones a esas personas que, no es que piensen diferente ni sientan de una forma extraña, sino que tienen una orientación distinta. Al final, son personas iguales a nosotros; con piernas para andar, brazos para abrazar, narices para respirar y corazones para sentir.

Todos somos humanos. Heterosexuales, homosexuales, bisexuales, y transgéneros. Muchas personas hoy en día pertenecen a la comunidad LGBT, otras en el futuro tendrán hijos que pertenecerán, y en un pasado, hubo muchos que pertenecieron, tal vez sin saberlo porque el termino no existía, o porque en realidad la gente no tenía tantos prejuicios como ahora. Sin embargo, el ser gay -cosa que no es una enfermedad contagiosa, cosa que Dios no puede quitar, y cosa que no sucede por elección- no te hace ser más ni menos que una persona heterosexual, pero aquí te nombramos algunos que con el pasar de la historia fueron y siempre serán conocidos por lo grandes y brillantes que fueron, y no por su orientación sexual.


Alejandro Magno
Rey de Macedonia y creador de un imperio que se extendió desde Grecia y Egipto hasta la India. Sucedió muy joven a su padre, Filipo II, quien le había preparado para reinar, proporcionándole una experiencia militar y encomendando a Aristóteles su formación intelectual. Se cree que el gran amor de Alejandro fue su compañero, comandante de caballería y posible amante, Hefestión.






Leonardo da Vinci
Pintor, anatomista, arquitecto, botánico, científico, escritor, escultor, filósofo, ingeniero, inventor, músico, poeta, urbanista… Ah, y gay. Se cree que sus amantes fueron
sus alumnos Salai y Francesco Melzi.








Miguel Ángel
Fue arquitectoescultor y pintor. Considerado uno de los más grandes artistas de la historia tanto por sus esculturas como por sus pinturas y obras arquitectónicas. El artista mantuvo relación con diversos jóvenes, entre ellos Cecchino dei Bracci, y Giovanni da Pistoia, ambos pupilos y artistas.





Jane Addams
Escritora y ganadora del Premio Nobel de la Paz 1931. Fue la primera mujer presidente de la Conferencia Nacional de Trabajo Social, estableció la Federación Nacional de Asentamientos y se desempeñó como presidente de la Liga Internacional de Mujeres por la Paz y la Libertad. Mantuvo una relación lésbica con Mary Rozet Smith por 43 años a la que llamó matrimonio, aunque este término no fuese legal en ese tiempo.





Oscar Wilde
Escritor, poeta y dramaturgo irlandés. Recordado por obras como El retrato de Dorian Gray, Salomé y La importancia de llamarse Ernesto. No solo fue bisexual, sino que fue preso por haber tenido un affair con Alfred Douglas, quien también fuera escritor y poeta. Al salir de la cárcel, se reencontró con Alfred y dejó a su esposa.





Frida Kahlo
Pintora y poetisa mexicana, casada con el célebre muralista Diego Rivera, quien fuese para ella el amor de su vida. Frida es conocida por sus letras y por sus obras de arte, expuestas en los más reconocidos museos del mundo. Hoy en día sigue siendo un símbolo del feminismo y se cree que mantuvo relaciones amorosas con Chavela Vargas (cantante), Tina Modotti (fotografa italo-estadounidense), y Jacqueline Lamba (líder del movimiento surrealista).


Estas son apenas seis personas, no sólo exitosas, sino inteligentes en extremo, que sin importar la época en la que vivieron, lucharon por ser felices y amar sin importar el género. Fueron personas que resaltaron en el mundo y dejaron legado, no por ser de una u otra orientación sexual, sino porque fueron artistas, ingenieros, inventores, escritores, luchadores, y sobre todo vencedores.


Para los que me leen, piensen en una sola cosa: aquellos con una orientación homosexual o bisexual no son “bichos raros”, son personas, como tú, como yo. Son artistas, ingenieros, inventores, escritores, luchadores, y sobre todo vencedores. No tienes que entenderlos o apoyarlos, pero sí respetarlos. Siempre.