Personajes épicos de la TV Venezolana

La televisión venezolana ha decaído en los últimos años, tanto en la calidad de sus programas, como en los ratings, y es que, seamos sinceros, no provoca verla. El innegable aumento de personas adquiriendo servicios de televisión por cable y satélite habla por sí solo. Un importante número de personas no quiere ver la televisión venezolana. Pero, no siempre fue así, en Venezuela tuvimos programaciones fenomenales, críticas, que fomentaban el conocimiento y lograban entretener a todo el país.

Hubo personajes, de diferentes áreas de entretenimiento, que lograron cambiar la cultura popular de Venezuela y marcaron un antes y un después en la historia de la televisión venezolana. Mira cuáles son algunos de esos personajes.


El memorable personaje de Pedro “El Gato” Soto, el Hermano Cocó, era una parodia de las religiones y cultos, en donde él era el milagroso curandero. Entre los regaños al cononazo y a forro de urna, sus 2 ayudantes, y los despojos a la exuberante Coconaza, nos queda en la memoria sus frases características: “La Fe mueve montañas, pero hay que pagar” y “El hermano Cocó no toca ese cochino dinero, lo gasta 



Los inolvidables personajes de la Radio Rochela, encarnados por Emilio Lovera y Norah Suárez, en el que eran unos indigentes caraqueños sin noción de la situación económica, que vivían en un mundo surreal y bastante cómico. ¡50 bolívares, fácil!.




De nuevo, uno de los personajes de nuestro gigante del humor, Emilio Lovera. El Chunior fue un sketch de la Radio Rochela, donde un locutor radial con look sacado de los 70s, bastante ignorante, hablaba en su propio programa y decía cualquier cantidad de datos errados e inconsistentes, pero siempre con el inigualable toque de humor que le imprimía su creador e interprete.


Quien haya crecido en los 90s, por obligación debe recordar el Club de los Tigritos, aquel programa transmitido todos los días, a las 4 de la tarde, por Venevisión, el cual era animado por Wanda D’isidoro y Jalymar Salomón, nos entretuvo desde 1993 hasta 1999. No importaba si eras niño y lo veías por el contenido del programa, o si eras adolescente y lo veías por las bellas animadoras, el caso es que durante esos 6 años, era impelable ver el Club.


El historiador venezolano que todos recordamos, un erudito, caballero y gran conocedor de la historia de Venezuela. Tuvo dos programas incomparables. Su clásico Así son las cosas, donde contaba anécdotas cortas sobre la historia venezolana que siempre nos dejaban con la boca abierta; el otro fue La silla caliente. Donde en 1998, entrevistaba, sin compasión, a los candidatos presidenciales de aquel momento.


No tendremos a Batman y Robin, pero sí tenemos a nuestro dúo dinámico: Erika de la Vega y Luis Chataing aparecieron en la televisión venezolana a finales de los 90’s, con aquel programa que rompió todos los paradigmas de nuestra TV: Ni Tan Tarde, conquistando a jóvenes y adultos. Aunque el programa no duró tanto tiempo como debería, ellos reaparecen juntos cada cierto tiempo, y siempre es como si nunca hubiesen cancelado aquel show, es maravilloso.


Es probable que haya sido lo más importante que haya sido transmitido a través de la televisión venezolana. Renny Ottolina no sólo fue un gran animador, si no que era un visionario, fue una persona que aprovechó el medio para educar, civilizar, hacer de la comunicación social un arte, y lo hizo como nadie lo ha logrado hacer. Fue grande y su legado para la cultura popular venezolana siempre quedará.

Lo dijo Jesús Armando