Sexo + Tecnología ¿grandioso o terrorífico?


Cada vez más, la tecnología avanza a paso espeluznante, metiéndose en nuestras vidas hasta llegar al más íntimo aspecto, tal como lo es el sexo. ¿Te atreverías a tener sexo con un robot? ¿Te gustaría tener juguetes sexuales  controlados a distancia por Bluetooth? Mucha gente le ha dado aceptación a este tipo de innovaciones, mientras que otras se quedan “mejor a la antigua”. Igualito, así te guste o no, los cambios tecnológicos vienen para quedarse.
Suki Dunham creó un vibrador que funciona a control remoto que permite a un hombre estimular a una mujer, incluso si se encuentran a miles de kilómetros de distancia, llamado el OhMiBod blueMotion. Ella argumenta que “la tecnología está en todas partes, así que deberíamos usarla como herramienta para mantener unas relaciones más fuertes”.
Ella trabajó en Apple por 9 años antes de hacer su propio negocio con su esposo. Muchas veces, ambos estaban de viaje y se extrañaban el uno al otro, por lo cual decidieron resolver el problema creando un juguete virtual. El campo tecnológico que se dedica a la fabricación de vibradores y penes tan plásticos como Diosa Canales se le llama “teledilconics”. Incluso, ya hay platafomas sociales en internet para que la gente se conecte a darse placer, tal como en Kiiroo. Hay otro sitio llamado Mojowijo que es como un Nintendo Wii para transferir vibraciones en penes plásticos.
Imagínense que ahora hay una aplicación llamada Glancede Google Glass que permite a las parejas ver lo que el otro está viendo, desde su punto de vista, ¡en tiempo real! ¿Todavía no estás impresionado? Ok, entonces te cuento que hay una página web llamada The New York Toy Collective, que te permite escoger modelos 3-D de juguetes sexuales para que los imprimas en impresoras 3-D.
Sin embargo, nos empezamos a preguntar por qué los terapeutas están recibiendo en sus consultas muchísima gente que no puede controlar su propio comportamiento sexual. Esto no es paja, lo dice de manera acertada Robert Weiss, uno de los autores del libro Closer Together, Further Apart -cerca juntos, lejos separados-.
Incluso el porno se volverá una realidad virtual. Hay una compañía llamada SugarDVD que desarrolló una aplicación que se utiliza en conjunto con un set de audífonos y micrófono. Por supuesto, todo este aparataje de juguetes sexuales y películas de realidad virtual conllevan a altos riesgos adictivos.
Sin embargo, todo esto también puede promover hábitos sexuales positivos. Hay una aplicación llamada SexPositive, desarrollada por la Universidad de Oregon que enseña prácticas de sexo seguro usando un programa libre de juicios y divertido para usar. Asimismo, hay otra llamada HappyPlayTime que trata de eliminar el estigma de la masturbación femenina, guiando a la mujer a través de todo el proceso.
También existen aparatos portátiles digitales dedicados al sexo. Hay uno que se llama KGoal, que ayuda a las mujeres a entrenar el piso pélvico con juegos, y también están desarrollando un contador para los penes, que vendría siendo como un podómetro de cuánto caminas… bueno, este cuenta cuántas veces tienes sexo.
A su vez, existe un anillo inteligente llamado SexFit, desarrollado por los británicos de la compañía Bondara, que te dirá cuántas calorías has quemado en el acto, así como te ayuda a mejorar el ritmo sexual con luces LED, e incluso te da un puntaje que puede ser compartido en Facebook, Twitter y demás.
Hay que aceptarlo, estamos viviendo en un mundo nuevo que es muy valiente a la hora de tener sexo, pero ¿de verdad estamos listos para dar este paso? Es probable que no. como dice Tina Gongla tecnología siempre se mueve más rápido que la ideología
A veces da miedo porque, a este paso, vamos a terminar teniendo sexo con robots. Hay un juego llamado Sext Adventure, que ya permite a los usuarios intercambiar mensajes atrevidos con un robot en tiempo real. Digo yo, ¿qué es virtual y qué es real? Todo se funde y se confunde. Nadie sabría decir si toda la parafernalia tecnológica ya descrita hará del sexo algo trascendente e iluminador, o ya la gente terminará optando por no tener sexo biológico sino virtual, aunque lo último suena menos probable.
Cierro este articulo con unas sabias palabras “si un robot puede darte más placer que un humano, entonces el humano debería intentar mejorar en todo su desempeño sexual”.