Síndrome de Déficit de Atención e Hiperactividad ¿Tú también lo sufres?


El día de hoy, vamos a ponernos serios, señores. Y vamos a hablar de un tema del que no hablamos normalmente. Están avisados.

Cuando escuchamos la palabra “síndrome” solemos asustarnos, bien sea porque la palabra de por sí no significa algo muy bueno, porque pasamos 9no grado a rastras gracias a las leyes de Mendel, o porque conocemos a alguien que padece de alguno. Hoy día, muy pocas personas conocen más allá de los síndromes más frecuentes, como el de Down, Turner, o Klinefelter, pero ¿alguna vez habías escuchado hablar del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad, conocido por las siglas TDAH? Si no, lee con atención y descubre si tú, o alguien que conoces lo padece.

El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad es un síndrome conductual, en el que es probable que intervienen factores genéticos y ambientales, donde existe una alteración en el sistema nervioso central, que se manifiesta mediante un aumento de la actividad, impulsividad y falta de atención.

En otras palabras, es un síndrome que puede ser heredado del padre o la madre, por lo que puede ser adquirido porque te ganaste la lotería genética. Este perjudica las funciones del cerebro, y aunque no siempre es grave -pero se han visto casos-, afecta en gran medida el nivel de impulsividad y atención en las personas.

Este síndrome es fácil de detectar en los niños y es una de las causas más frecuentes de fracaso escolar y de problemas sociales en la edad infantil -y adulta-. Estos niños no son retraídos, al contrario, son demasiado expresivos e hiperactivos, tanto que tienden a molestar a los otros niños a su alrededor.


Los síntomas más conocidos son:
·     Falta de atención: Las personas suelen distraerse muy fácil. Para ellos, en particular, es muy difícil concentrarse en una cosa a la vez, y a menudo se olvidan de qué están hablando porque en su mente están brincando de una conversación a otra. De igual forma, se les hace difícil terminar proyectos/tareas en los que están trabajando porque se aburren muy rápido. Para esto es recomendable visitar un especialista o hacer yoga.
·     Impulsividad: Estas personas suelen, en su mayoría, actuar sin pensar. Toman decisiones un poco a la ligera y tienden a vivir el día a día. Son altaneros y contestones. Para esto, lo mejor es un Psicólogo -o una mamá con mano floja-.
       Hiperactividad: Estas personas tienen que estar haciendo mil cosas a la vez. Si son niños, suelen ser de los que nos hacen desear nunca tener uno propio porque siempre andan brincando, gritando, llorando, jugando y sus papás no hacen nada. El mejor remedio para esto es hacer ejercicios o algún deporte para nivelar el rendimiento de la persona en el día.

Tal vez esto nos suena normal, porque todos tenemos amigos o familiares ladillas que padecen alguno de estos “síntomas” y siempre nos burlamos o nos molestamos con ellos. Pero en realidad, esto es una enfermedad. No es grave, y puede ser tratada con facilidad, pero es una enfermedad al fin y al cabo. Así que por favor deja de mirar feo a tu amigo salio’ o a los niños “de apartamento”.