Viajar… ¿En Venezuela? Aprende cómo


Lo sabemos, de sólo pensar en viajar en Venezuela se le ponen los pelos de punta a más de uno, con todas las noticias del día a día, los precios y las colas. Pero, aunque estamos pasando por una época desastrosa, también tenemos cosas muy buenas como unos paisajes que quitan el aliento y una historia muy rica, digna de un país que mezcla todas las culturas. Entonces, ¿cómo va alguien a recomendar viajes en este país lleno de inestabilidad? Pues con los tips correctos, cualquiera puede tener el viaje de su vida sin salir del país, así que no dejes de leer.

Planea con tiempo.
En un país como el nuestro la planificación es esencial, tienes que saber para dónde vas y cuándo vas a ir. Reserva el sitio donde te vas a quedar y los pasajes al menos dos meses antes, así no te vas a llevar sorpresas de último minuto y sabes que los precios no van a subir. Si no tienes todo el monto, averigua si puedes dar una reserva para asegurar el precio y pagar lo demás en cuotas.

Busca destinos poco comunes.
Si quieres viajar por divertirte entonces cualquier lugar es bueno. Olvídate de Mérida y Margarita, y conoce una de esas joyas escondidas de nuestro país -aquí en Dominó y Truco tenemos varios artículos con recomendaciones a sitios que seguro no conoces, valga la cuña-.

Pregunta.
“¿En cuánto me lo puedes dejar?” es una pregunta que te va a abrir muchísimas puertas, así que ¡nunca dejes de preguntar! Quizá haya algo en lo que puedas obtener descuento,  sea la posada, los recuerditos o el toldo de la playa.

NO viajes en temporada.
Si alguna vez has viajado en semana santa y regresado el domingo sabes lo infernal que puede ser el tráfico o la salida del terminal. Conseguir hoteles y pasajes es imposible, sin mencionar que TODO es dos veces más caro que fuera de temporada. Pide por adelantado unos días del trabajo, aprovecha una festividad local o escápate temprano el viernes y viaja fuera de la temporada, te aseguro que todo va a ser mucho más bonito y barato, vas a poder conocer la verdadera esencia del lugar que visites y no ese bullicio vacacional donde incluso es una proeza caminar.

Manejar siempre es divertido.
Si tienes un carro en buenas condiciones y se puede llegar con él a tu destino, ¿por qué no manejar hasta allá? Vivimos en el país con la gasolina más barata del mundo; si tomas las precauciones adecuadas como informarte del estado de la vía, ir con alguien que conozca bien el camino o viajar en grupos de dos o más carros, te puedes ahorrar el costo del pasaje y conocer unos paisajes hermosos en buena compañía. Sólo necesitas un buen playlist y unos sándwiches para el camino. Una buena app para ver las rutas y conocer el tráfico en tiempo real es Waze.

Olvídate del lujo.
Si vas a un sitio muy hermoso, el lugar donde vas a pasar menos tiempo es en el hotel. Ahorra lo que gastarías en una habitación demasiado ostentosa y, en cambio, haz un itinerario con todo lo que quieres conocer, verás que al final solo necesitabas el baño y la cama. Si tienes un amigo que viva en el sitio al que vas, entonces escríbele, quizá tiene un sofá cama extra para ti y así pueden pasar unos buenos momentos juntos.

Conoce qué hay para hacer.
Páginas como Tripadvisor y VenezuelaTuya tienen una increíble colección de opiniones de usuarios de todo el mundo sobre los lugares, restaurantes, paseos, hoteles y parques que se pueden visitar. Arma una lista con lo que quieres conocer. Aprovecha todos aquellos que sean baratos o gratuitos, como los parques nacionales y los cascos históricos. No siempre hay que gastar mucho para ver cosas bellas. Los habitantes locales siempre saben dónde es mejor, no tengas miedo de preguntarles.

Camina.
Siempre que puedas caminar, hazlo. Si estás en un pueblito, camínalo. Si vas a una zona histórica también. La gente del lugar siempre camina, a los mejores restaurantes y tiendas tradicionales se les llega caminando, y es mucho lo que puedes conocer si dejas el carro en el estacionamiento, además caminar es gratis.

Hecho en casa es mejor.
Para viajar no siempre hay que comer en la calle, ir a restaurantes es de las cosas que más puede encarecer tu viaje. En cambio trata de quedarte en un lugar donde tengas acceso a una cocina, por pequeña que sea. Si sólo haces -o te llevas en la maleta- un mercadito para todo el viaje, vas a poder comer cuanto quieras sin pagar demasiado. Otra opción es contratar una habitación que venga con todas las comidas incluidas, pero lo más barato es hacerlo tú mismo. Eso sí, que el que cocine no queme hasta la ensalada.

Ofertas, benditas ofertas.
Páginas como aprovecha.com y tudescuenton.com tienen descuentos en hoteles, restaurantes, paseos  y paquetes turísticos todo el año. No dejes de revisarlas, porque de seguro encontrarás algo que te sirva en tu próximo viaje.