Y/O: El viaje sonoro de Charliepapa

Como saben, y lo hemos dicho en oportunidades anteriores, amamos a Charliepapa. De hecho, todos en la oficina nos peleamos por escribir este post, pero yo gané, porque la piedra siempre le gana a la tijera. Así que me toca la labor de reseñar una nueva pieza musical del Rock Nacional: su disco Y/O. Es la tercera producción discográfica de la mano de este cuarteto merideño formado por Felix Hoffman en la batería, Osheye Rebolledo en el bajo, Jonathan Bellomo en la guitarra y Mattia Medina en la voz y guitarra, la cual cuenta con once temas que, si me preguntan, son es-pec-ta-cu-la-res.

Lo primero que me llamó la atención al escuchar el disco, fue la integración de música rock con sonidos que transportan de inmediato a un sonido de universo e inmensidad, haciéndolo de una forma que se escucha súper natural. Los arreglos son una genialidad, debido a que logran mantener la esencia que los caracteriza mientras experimentan con nuevos sonidos que le dan una dimensión más profunda a su música. No hay ni un sólo tono fuera de lugar; las progresiones armónicas fluyen y cada instrumento tiene su momento de protagonismo, al mismo tiempo que hacen equipo. Pero la música no sólo se trata de aspectos técnicos, ya que lo más importante es la sensación que transmite, y en eso los chicos de Charliepapa son expertos: crean atmósferas, llevan a quien escucha a lugares y momentos, por lo que es posible ver la magia y la inteligencia detrás de la creación de esta obra de arte. Además, contaron con la ayuda de un trabuco de productores, entre los que se encuentra Rudy Pagliuca.
En esta oportunidad, decidí hacer algo diferente: cada canción tiene su propia personalidad, así que les hablaré de cada una para que tengan una mejor idea de lo geniales que son:

1. Astrómetra: el primer track del álbum, una canción de inicio explosivo con teclados que dan la sensación de ir por el espacio sideral y son manejados de una forma brillante, así como una letra que invita a no esperar tanto para hacer las cosas y expresar lo que uno siente –lo cual, si me preguntan, me parece toda una lección de vida-. Súper enérgica, transmite una vibra muy positiva, y me encanta que la batería vaya a la par con otros instrumentos rítmicos como las maracas -¡bravo, Félix!-.
Frase célebre: “deja ya de calcular, se quiere cuando se da sin pensar en qué vendrá, si esperas más se escapará, no volverá, se quiere cuando se da”.

2. Abismo: la guitarra del inicio nos trae de vuelta al rock del planeta tierra, aunque continúan habiendo guiños del “teclado espacial”, lo cual me encanta porque hace que la canción suene grande. Esta canción parece hablar de esa contradicción que se siente cuando estás con una persona, pero sabes que ese no es el mejor lugar para ti. Un mensaje duro enmarcado en un rock sabroso y letras pegajosas.
Frase célebre: “yo que te juré una y otra vez que esto no me iba a pasar, regresar al punto del que tanto me costó despegar”.


3. La Cima: ¡una de mis canciones favoritas de este disco! Me encanta la guitarra con sonido acústico del inicio, el equipo rítmico del bajo y la batería, los riffs del coro, además de llevar un bonito mensaje de no desistir a pesar de lo empinado que esté el camino. En esta canción la voz suena melancólica y hermosa, combinación peligrosa, pero adictiva, así como hace gala de un registro bastante alto cantado con naturalidad –amor puro y desenfrenado por la voz de Mattia en esta canción-.
Frase célebre: “nunca oscurece para quien sueña todo, nunca desiste quien se ha curado solo”.

4. Bengala: el bajo de Osheye y un arreglo de guitarra nos abren el camino para lo que suena como la pieza más rockera de este disco, con sonido industrial y envolvente. Los arreglos de teclado siguen presentes, conectando los temas y dando cuerpo al concepto del disco. La letra parece hablar de un depredador camuflado, no queda claro si hablan de una chica -¡uy!- o de los depredadores sociales a los que nos enfrentamos día a día, que son “enigmas para resolver”, y ante los cuales hay que prender bengalas para pedir rescate.
Frase célebre: “sin traje de serpiente, sin piel de roedor, hoy luces tan decente, ahora tengo más terror”.
5. Merlina: luego de pasar por un sonido rockero y underground, nos traen de vuelta a la felicidad sonora. Merlina es el segundo sencillo de Y/O, siendo una canción de amor que invita a que esa persona especial le recuerde cómo ser felices juntos, ya que tiene la magia de la relación en sus manos. Es de esas canciones que te hace bailar -¡y ya quisiéramos bailar como María Antonieta Silva, la chica del video!-, además de contar con un riff de guitarra espectacular y arreglos vocales hermosos.
Frase célebre: “recuerda que tú eres la de la magia y yo, yo seguiré creyendo”.

6. Fe y Razón: el sonido bello y melancólico de la guitarra acústica vuelve en esta pieza acústica, acompañándose de arreglos sutiles de otra guitarra eléctrica y la maraca de Félix que hace acto de presencia de nuevo, así como otros elementos de percusión menor. También aplaudo los arreglos vocales que le dan un misticismo particular. Me parece una canción bellísima que invita a creer en lo hermoso que puede ser estar acompañado de esa persona.
Frase célebre “tú y yo somos Fe y Razón… si el universo esconde un código, seremos combinación”.

7. (Bis): esta canción parece ser una continuación de la anterior, donde todos los instrumentos van volviendo poco a poco a su fuerza y energía acostumbrada, desencadenando en un súper riff de guitarra. Me gusta mucho la idea de jugar con la energía del disco de una manera tan inteligente, además que aquí se introduce un elemento nuevo: una trompeta que parece un anuncio de un camino, en contraste con las letras que aluden a sentirse perdido, rebotando de un lugar a otro sin saber a dónde ir ni con quién contar.
Frase célebre: “¿quién me logrará salvar? ¿Quién se atreverá a seguir contra la corriente?”.

8. Evolvente: otra canción de rock súper enérgico, con una pandereta rápida y el sonido de las congas que le dan un complemento tropical a la canción y suenan genial. Me encanta el bajo en esta canción, por su movilidad ya que usa un rango bastante amplio ejecutado con mucha habilidad –Osheye, te la comiste-. Esta canción parece ser de las más abstractas del disco, ya que habla de no dejarse llevar por lo que las “voces” digan –sean voces de otros, o las típicas voces internas de la inseguridad-.
Frase célebre: “no voy a ceder, aunque me pidan yo no quiero ceder, pronto sus voces serán viento”.

9. Afra: en esta ocasión, son el bajo y el teclado quienes comienzan esta pieza. La voz con delay de Mattia se hace notar. El ritmo del equipo Felix-Osheye se escucha sabrosito, y las congas vuelven a hacer acto de aparición ¡me encantan! Y la letra habla de lo difícil que es defenderse con palabras de una persona que, con sólo una frase, puede revolver todo tu mundo. Me gusta el cambio de tonalidad a mitad de la canción, y me parece que abarcan diferentes estilos en una sola pieza, lo cual hace que puedan presumir de su versatilidad.
Frase célebre: “defenderme será inútil, yo prefiero dibujarles paisajes perfectos donde se vean bien”.

10. Visión del Enfermo: quizás la canción más uniforme del disco, en el sentido de que mantiene un mismo estilo de principio a fin. Me encanta cómo suena la batería en esta canción, cada parte de ella tiene cierto protagonismo en el sonido. El sonido de las guitarras es hermoso, y el bajo marca muy bien la pauta tanto rítmica como armónica. La letra parece tantear la idea de ser rescatado de la muerte o del pasado, así como de preguntarse “qué nos espera”.
Frase célebre: “si es verdad que del más allá vienen a buscarnos, muéstrame, quisiera comprobar si una nueva paz artificial cambia mi pasado”.

11. Beldad Aparente: y así llegamos al último tema del disco, con un sonido medio western –no pude evitar pensar en vaqueros a caballo en lo que la iba escuchando-. Tiene un sonido muy característico, que me da la sensación de resignación, pero al mismo tiempo, tiene una energía particular. Vuelven a aparecer las trompetas, así como un trombón; el set de metales le sienta de maravilla. La letra habla de alguien que toma la posición de víctima, y así es como se relaciona ¡esas personas son peligrosas!
Frase célebre: “le complace jugar así, fíjate bien, le complace jugar. Le ganaste sin combatir, fíjate bien, cómo disfruta morir”.

Cabe acotar, que si no menciono quién toca la guitarra, es porque me parece que Jonathan y Mattia hacen un tremendo equipo, y todas las guitarras suenan espectaculares, así que ambos pueden llevarse el crédito de ser tremendos instrumentistas.
Espero con esta reseña hacerle siquiera un poquito de justicia a la genialidad de este disco que me mantuvo en vilo de principio a fin, y los invito a todos a comprarlo, créanme que serán los reales mejor invertidos en lo que a música se refiere. Una biblioteca musical sin Y/O, es una biblioteca musical incompleta.