Consejos para arreglar un mal día


Todos, en algún momento, hemos tenido un muy mal día. Las cosas no salen como esperas, te cancelan las reuniones, tu jefe te regaña, llegas tarde a todos lados, peleas con alguien, te chocan el carro, haces una cola interminable para que el producto que quieres comprar se acabe justo cuando te toca a ti, el dólar vuelve a subir, y el colmo es que todo pase el mismo día. Tú llegas a sentir que el universo la tiene agarrada contigo, y lo único que te provoca es llorar, gritar, o irte a tu casa a dormir. Es normal sentirse así, sin embargo, no todo el día tiene que ser malo. La vida es muy corta como para dejar que un día entero sea un desastre.

Hay muchas cosas que puedes hacer para que una mala jornada tenga un buen desenlace, porque dicen por ahí que “un día sin risas, es un día perdido”. Pon en práctica estos consejos, que se pueden ver como primeros auxilios psicológicos, otorgados por los psicólogos mejor entrenados -y las películas de Hollywood-:

1. Grita en una almohada


La almohada es ese artefacto que, aparte de sostener nuestras cabezas al dormirnos, es capaz de soportar nuestros problemas emocionales. ¿Cómo? Pues podemos pegarle, podemos llorar en ella, gritar, abrazarla, y se mantendrá allí fiel y confiable, dispuesta a tragarse todos tus dilemas y pesares, perdiendo cuando mucho un par de plumas. Aprovecha eso para el primer momento en el que sientes que podrías matar a alguien.

2. Llama a un(a) amigo(a)


Tal como el comodín de Quién quiere ser millonario, cuando te dominen el estrés y la angustia, agarra tu teléfono y busca a tu mejor amigo o amiga, o a uno de tus familiares más queridos, esa persona que te ha visto hasta en tus peores momentos, porque por ningún motivo debemos quedarnos solos cuando nos sentimos mal. Cuéntale sobre cómo tu jefe le mandó a desactivar la página de Youtube a tu computadora, y quieres espicharle los cauchos. Capaz te ayuda a hacer el plan y todo –pero nada de cumplirlo, eso se debe quedar en la imaginación ¡ojo!-.

3. Come helado


El helado tiene la particularidad de que acompaña todos nuestros malos momentos –o al menos, eso es lo que las películas de niñas nos enseñan-. Cómprate uno de los que vienen en envase grandote y de tu sabor favorito sólo para ti, y cómetelo sin remordimientos; ya podrás pensar luego en cómo deshacerte de las calorías extra. Lo importante en este momento es subir las endorfinas para que te sientas mejor, y con el helado lo lograrás.

4. Escribe, dibuja, o haz garabatos


Una buena amiga llamada Cristal Palacios me enseñó que el papel y el lápiz también tienen poderes extraordinarios de desahogo. Tan sólo con ponerte a hacer garabatos puedes dejar salir mucha de la tensión acumulada a lo largo del día, aunque si eres una persona de escribir o dibujar, también puedes hacer esas cosas para expresarte. Puedes hacer una carta a la persona o situación que te molestó, y luego romperla en pedacitos. Así cierras el ciclo y puedes seguir con tu vida.

5. Escucha música movida y cántala a todo pulmón


Busca en tu reproductor –sea tu celular, tu iPod, tu mp3, tu equipo de sonido- música que te haga bailar, saltar, y que puedas cantar lo más alto posible. Puedes buscar música que hable de cosas que tengan que ver con lo que te hizo sentir mal, y así lo dejas salir mejor. Quizás un rock pesado o una balada corta venas te ayuden con todo el proceso.

6. Tómate un café con alguien de confianza y desahógate


A los seres humanos nos encanta reunirnos con bebida en mano para hablar de nuestros problemas. Puede ser café, chocolate o incluso una birra, pero lo importante es poder conversar. Y que la bebida haga su trabajo de reconfortarte –aunque, en el caso de la cerveza, debes tener cuidado de que no sea en exceso, porque puedes terminar haciendo un papelón-.

7. Juega con materiales de arte


Hay infinitas posibilidades para sentirse mejor usando cosas como plastilina, pintadedos, colores, marcadores… y pare usted de contar. Te damos una idea: agarra una sábana vieja y extiéndela en el piso. Luego, usa todas las témperas, marcadores y cosas que manchen para convertir esa sábana en una explosión de colores; puedes incluso llenar bombas con pintura y lanzarlas encima de la sábana ¡lanzar cosas es una buena terapia para la rabia! Siempre y cuando no sea lanzarle un plato a tu ex, claro.

8. Limpia tu cuarto al ritmo de tu música favorita


El feng shui dice que cuando desechamos cosas de nuestro cuarto que no necesitamos, también nos deshacemos de pensamientos y sentimientos innecesarios. Así que agarra una bolsa de basura y deshazte de todo papel o cosa que no necesites, como facturas, fotocopias viejas y cosas que te recuerden a tus ex; en otra bolsa, pon ropa que no usas desde hace años y puedes regalar. Haz también un playlist con tu música favorita para escucharla mientras haces esto, y así tendrás una buena renovación de energías en tu espacio personal.

9. Cómete algo rico


Los afectos se relacionan muchísimo con la comida, así que, si te quieres sentir mejor, puedes comerte alguno de tus platillos favoritos y dejar que el sabor te reconforte. En lo personal, con una hamburguesa o un plato de pasta soy feliz de nuevo, así que certifico este consejo por experiencia propia.

10. Busca videos o películas que te den risa


Youtube y el Internet son fuentes inagotables de diversión. Si uno se lo propone, puede incluso pasar 5 horas entre videos en Youtube sin darse cuenta. Incluso en Facebook la gente comparte videos graciosos a cada rato –aunque algunos tengan un humor un poco cruel-. Deja que Internet te guíe y tendrás una risoterapia gratis y garantizada.

11. Ve a algún lugar de la ciudad que te guste


Quizás necesitas ir a un lugar tranquilo para pensar. Esto también es una buena idea, y Caracas tiene algunas alternativas a las que puedes recurrir: Hay plazas, parques, miradores que te regalan una vista hermosa de la ciudad y te pueden relajar mientras ves la vida pasar. Eso sí, asegúrate de que sea en una hora segura y un lugar seguro, dentro de lo que cabe.

12. Pasa un tiempo en la regadera


Si no tienes ganas de salir, con un largo baño puedes empezar a sentirte mejor; deja que el agua se lleve tus problemas por la cañería y sal de la ducha limpio y con energías repotenciadas. Y ¿qué importa si te gastas todo el agua caliente del calentador?

13. Llora

 

Esta suena un poco cliché, pero la verdad es que no comenzarás a superar nada si vives con un nudo en la garganta todo el tiempo. Debes dejar salir todo lo que te acongoje, sea con palabras o lágrimas. Y no permitas que te digan que la gente fuerte no llora; la gente fuerte es la que es capaz de reconocer lo mal que se sienten, sueltan lo que tengan que soltar y luego siguen adelante.

14. Ten sexo


El sexo es conocido a nivel mundial como un liberador natural de endorfinas, aliviando el estrés y la tensión acumulada durante el día. Además, es excelente porque alivia los malestares de dos personas al mismo tiempo y las conecta. Generoso, ¿no? así que ¡aprovecha! Muchos beneficios en una sola acción.

15. Duerme


Una buena noche de sueño o una siesta sirven para poner todo en pausa, así como dejar que el cerebro y el cuerpo descansen de tanto bombardeo de vibras negativas. Puedes acompañarlo con un té o una bebida caliente que te relajen y te ayuden a conciliar el sueño.

16. Si todo lo demás falla, repítete a ti mismo(a): Mañana será otro día. Todo, lee bien, TODO tiene solución. Y verás cómo al día siguiente todo empezará a fluir. Y si tienes una receta personal para sentirte mejor ¡también es válida!