Evolución de las telecomunicaciones en Venezuela

Todos aquellos que nacimos en el siglo pasado hemos visto cómo ha cambiado el mundo en materia de las comunicaciones: pasamos de escribir cartas a realizar llamadas telefónicas, y de allí a tener reuniones y entrevistas de trabajo por Skype. La verdad es que llega a ser sorprendente la manera en la que ha evolucionado el mundo para comunicarse. Sin embargo, como en todo, Venezuela no es igual al resto del mundo; aquí te explicamos cómo ha sido la evolución de las telecomunicaciones en nuestro país.

Teléfonos de auricular separado
Un ejemplo de sofisticación y elegancia, estos fueron unos de los primeros teléfonos utilizados por nuestros antepasados. El auricular se encontraba separado del micrófono y se comunicaban a través de un cable, por lo que se debían usar las dos manos para hablar por teléfono. Seguro que, después de un rato usándolo, el aparato se convertía en el equivalente a levantar pesas pequeñas.

Teléfono de ruedita
El típico teléfono que tenían todas las abuelas de nuestro país. ¿Quién no recuerda aquel aparato gris, con un disco giratorio que tenía orificios donde meter los dedos para marcar cada número? Eran inconfundibles en apariencia, en sonido, en todo, y las ganas de jugar a girar ese disco eran incontrolables.

Los teléfonos públicos
Durante muchos años, nuestro país tuvo teléfonos públicos, en los cuales metías una monedita, marcabas tu número y, según la cantidad de dinero que metieras, tenías unos minutos o segundos para conversar con esa persona. Estos teléfonos los tuvimos tanto en su versión de esquina, como en los que estaban pegados a alguna pared en algún sitio público.

Teléfono con botones
El disco giratorio de los teléfonos fijos de las casas fue reemplazado poco a poco por un tablero donde cada número tenía un botón asignado. Esto mejoró muchísimo el tiempo que tardábamos marcando el número telefónico al que queríamos llamar, porque el disco se llevaba su tiempo en regresar a la posición inicial entre número y número.


Celular “bloque”
A finales de los años 80 y principios de los 90 comenzaron a aparecer los teléfonos celulares, los cuales tenían 3 características principales: 1- Sólo servían para hacer llamadas; 2- La batería tardaba horas en cargar y no duraba tanto tiempo encendido; 3- Parecían un bloque de concreto armado.
Estos inmensos celulares fueron conocidos de forma coloquial en nuestro país como “los bloques”. Recuerdo que los primeros en tenerlos fueron los de Telcel, y sólo se podían tener domiciliados a la tarjeta de crédito.

La tarjeta telefónica
Este fue un hito en la historia de las telecomunicaciones venezolanas, y es que, ¿quién no recuerda caminar por La Hoyada y escuchar a los buhoneros decir en un tono muy característico: “la tarjeta telefónica”? Este mismo escenario se escapaba del centro de Caracas y llegaba a todos los centros de todas las ciudades del país. Aquellas tarjetas de CANTV que tenían un chip -el primer chip que veíamos- y sustituía a las monedas en los teléfonos públicos. Recuerdo que, impreso en las tarjetas podías ver paisajes del país, propagandas institucionales, e incluso, de fundaciones tipo Daniella Chappard.

Los baby bloques
A diferencia de hoy en día, hace unos años, las empresas fabricantes de celulares tenían como meta hacer los teléfonos más pequeños del mercado. Posterior al boom de los bloques, apareció el Startac y todo el mundo enloqueció por tener un celular más pequeño, y más pequeño. Sin embargo, aún seguían siendo un poco inoperantes por la poca duración de la batería y la mala cobertura.

La llegada de los SMS
Los mensajes de texto revolucionaron la industria telefónica en Venezuela y el mundo. Era increíble el hecho de poder comunicarse a través de mensajes escritos que se enviaban de inmediato. Además, los adolescentes disfrutaban las conversaciones a través de mensajes cortos, sin tener que pasar por la tortura de llamar a la que te gusta a su casa, y tener que hablar con su papá.

Los cyber café
Aunque el internet apareció en 1991, su desarrollo fue lento en los primeros años, no todo el mundo tenía acceso ya que éste era muy costoso. Pero, 8 años más tarde, CANTV comenzó a ofrecer servicios de internet a velocidad tortuga, la cual te ocupaba la línea telefónica –todos recordamos los chillidos que soltaba el teléfono cuando estábamos navegando en internet-. Esto hizo que comenzaran a aparecer los Cyber café y/o centros de comunicaciones: Unos sitios donde podías sentarte frente a una computadora conectada a internet, y tú eras el amo por un periodo de tiempo. Hubo un boom de estos sitios, hasta que Aba e Inter los mataron. 


Los puestos de teléfonos
Una vez extintos los teléfonos públicos, aparecieron los puestos de teléfonos que fueron como los dinosaurios: en algún momento estuvieron en toda la faz de la tierra. ¿Quién no recuerda haber usado o al menos visto la tradicional mesa plástica, atravesada en el medio por una sombrilla de playa, en donde reposaban 3 celulares -uno de cada telefonía-? La economía informal atacaba de nuevo: en algún momento, vender el servicio de llamadas por minuto desde un puesto en la calle, parecía ser el negocio del siglo. Era el “ser bachaquero” de principio de milenio.


El BBpin
Nada dice “soy un idiota” más que la moda del Blackberry Messenger de hace unos años. El tan famoso “BBpin” que todo el mundo soñaba con tener, y si no lo tenías, no eras nadie, porque hasta dejaban de avisar información importante por otras vías que no fuesen el pin. Esta mensajería de la compañía canadiense, Blackberry, le quitó el trono a los SMS, y consiguió abarcar el trozo más grande del mercado venezolano. Fue la moda más absurda desde la Factoría. Además, esta es la razón por la cual el “dame tu número” pasó a la historia.


El Skype
Las comunicaciones han evolucionado de una manera tal, que buscan hacer que la gente que esté lejos de uno se sienta más cerca. De esta iniciativa nació el Skype, un programa donde puedes hacer videollamadas gratis a otros usuarios. Éste llegó a nuestro país de la peor manera posible, y es que ahora uno tiene más familiares y amigos fuera de Venezuela que adentro, esta aplicación se ha vuelto la herramienta principal para estar en contacto, así como actualizado con todas las locuras que pasan en el país, y para que en navidad toda la familia esté alrededor de la mesa, aunque sea en varias pantallas y estén en distintos lugares del mundo.