Mi novio lo tiene chiquito, ¿qué hago?

Bien sabemos que el terreno de las relaciones sexuales es un poco engorroso. ¿Por qué? Porque ningún cuerpo es igual, y no existe una receta de estimulación que funcione con todo el mundo; nada es estándar. Esto hace que cada pareja sexual tenga sus particularidades, y esto significa que hay que usar la creatividad en la cama. Sin embargo, hay cosas que son una verdad absoluta, como por ejemplo: no es que el tamaño del pene importe, pero sí marca una diferencia en la estrategia, en cómo hay que hacer para “meter y sacar” y que las mujeres queden contentas. Por eso, les traemos unos consejos para que tanto tú como él saquen el máximo provecho de su vida sexual:

- Usar condón: no es sólo para protegerte de embarazos no deseados e infecciones de transmisión sexual, sino que puede ser un aliado muy importante en la lucha por el tamaño: los condones texturizados son un gran invento para estimular más de lo pensado, además que se sentirá súper rico.

- Destinar parte de la quincena a la sexshop: los juguetes sexuales son una muy buena ayuda para lograr la excitación necesaria y llegar al orgasmo. Nada como un vibrador, unas esposas, o lubricantes que contribuirán a tu placer, además que ambos gozarán un mundo aprendiendo a usar todos esos aparatos y artilugios. Y si no hay plata, recurran a alternativas caseras como corbatas, hielo, frutas envueltas en condones y cosa así.

- Evitar ponerle apodos: las mujeres tenemos la mala maña de ponerle apodos cuchis a casi todo con lo que nos cruzamos, más que todo las cosas que nos parecen tiernas y chiquitas. Y no creo que tu chico se sienta halagado si, para ti, su pene es tierno y chiquito. Si vas a ponerle un apodo, que sea algo que eleve su autoestima.

- Sé discreta –y evita usar una lupa-: no hay necesidad de hacer sentir mal a nuestro chico por su tamaño, así que cuando lo veas, evita las reacciones exageradas; la idea no es mentirle, pero tampoco lo es ser demasiado honesta. Valora el hecho de que te quiere y desea compartir su intimidad contigo.

- Busquen posiciones que favorezcan el asunto: el Kama Sutra es un libro maravilloso que tiene posturas para todas las ocasiones, lugares o situaciones. Allí pueden encontrar posiciones que ayuden a aumentar la fricción y las sensaciones, y no dejen que el tabú les impida intentarlas. Por otra parte, si son una pareja más de vídeos, buscar algunas pornos podría darles más ideas –y pondrá la llama a arder para que lo intenten justo después-.

- Pídele que te masturbe o te haga sexo oral: si ya tuvieron relaciones, y él llega, pero tú no, haz valer tus derechos; pídele que te estimule con su mano o con su boca, y no te hará falta contar con un pene grande en lo absoluto. La comunicación es la clave en este asunto, así que ¡asegúrense de usarla!

- Valorar todas aquellas cosas que lo hacen el hombre que amas: al contrario de lo que la sociedad y el mundo de la publicidad nos quieren hacer pensar, el hombre no es sólo –ni piensa sólo con- su pene; es un ser con sentimientos y vulnerabilidad igual a ti. Tiene toda una serie de cualidades que de seguro está mostrando porque tú le importas, y quiere hacerte feliz. No dejes que ese pequeño defecto te distraiga de todas sus bondades y maravillas, ni evite que te trate como una reina.

- El sexólogo es su amigo: si no tienen idea de cómo compenetrarse en la cama, pueden acudir a un profesional que los oriente, y no se sientan mal por eso; como individuos, están en todo su derecho de no leerle la mente al otro. Un sexólogo los ayudará a resolver las situaciones que se les escapen de las manos, para lograr tener sexo o hacer el amor de una forma más placentera.

- Recuerda: la penetración vaginal no es la única vía al orgasmo: Existe un mito que dice que, para llegar al orgasmo, a juro tiene que haber penetración vaginal, por el cuento del punto G y todo aquello. Señoritas, esto no es verdad. El clítoris es otro aliado para esto; está lleno de terminaciones nerviosas y puedes alcanzar el clímax tan sólo con usar a este pequeño amigo, si te lo propones. Además, toda la piel es súper sensible y contribuye a este propósito.
Ya ves, un pene pequeño no es el fin del mundo, lo importante es saber usarlo. Además, si el amor es puro, ¿qué importa el tamaño?