No hay plata, pero hay ganas: 5 lugares para tener sexo si no tienes para un hotel


Sí, ya sabemos que no somos tan jóvenes y arriesgados como antes, y que ahora sí le tenemos miedo a ir presos por estar haciendo cositas ricas en lugares indebidos. Que ya la vergüenza no es con nuestros papás, y las fianzas ya no son con los pacos de la comisaría de la urbanización, porque te cacharon comiendo helado en lo oscuro. Aunque, si eres de los que todavía tienen un poco de espíritu aventurero,  descubre aquí alguno de los lugares más locos y divertidos para tener sexo; y bueno, si te atrapan, al menos tienes un cuento interesante para tus nietos.
  

1. En el estacionamiento del aeropuerto. Imagínate la emoción y adrenalina que correrá por tu cuerpo si este aeropuerto es el de Maiquetía. Los guardias custodiando, los motorizados panitas dando sus rondas cazando, y tú dejando tu huella como Rose en Titanic.



2. Sobre una pila de billetes. Si te quieres sentir millonario  y quieres impresionar a tu pareja, ésta es tu mejor opción. Hoy día no hay mucha bonanza en el país, pero bastantes billetes de 2BsF sí hay. No los uses para limpiarte la grasa de las empanadas; échalos en la cama y haz una de tus fantasías realidad.


3. En un cementerio. Piénsalo, ¿dónde no te van a buscar nunca y es bien romántico? ¡un cementerio! Es la mejor forma de que no te encuentren, no te roben, no te cobren y te sientas cerca de tu familia –siempre y cuando puedas sobrepasar el terror inicial de estar entre un montón de difuntos-. Además, es el lugar perfecto para aprovechar la oscuridad y la luz de la luna.




4.  En la rueda de la fortuna. Todos conocemos esa feria de pueblo que nunca se va de la ciudad. Acércate este fin de semana con tu pareja y compra un algodón de azúcar, un refresco de litro, súbete a la rueda de la fortuna y aprovecha para acercarla al cielo con un rapidito.



5. En el baño de la oficina. ¡Sorprende a tu pareja! Visítalo/a con la excusa de que dejó el almuerzo en casa -esto sólo si pediste el día para ir a bachaquear- y pídele el baño prestado. Envíale un mensaje de texto diciéndole que no hay papel -lo cual no sería raro- y cuando vaya a llevarte ¡Zas! Le caes a besos y tú sabes. Cuando terminen, sal como si nada; total, tú no trabajas ahí.


¡Ponte creativo! Éstas apenas son cinco opciones para abrir tu mente. Pero recuerda que los hoteles/moteles están muy costosos y la masa no está pa’ bollo, así que manos a la obra.