Suena Caracas visto por Dominó y Truco


Toda esta semana, Caracas ha estado llena de conciertos de grandes artistas. Múltiples presentaciones simultáneas, bastante seguridad, luces, pantallas gigantes, lásers, humo, fuego y por supuesto, patria. Muchas personas de todas las edades compartiendo de buena música y un buen show.

Sé lo que piensan muchos, he visto centenares de comentarios en las redes sociales en los cuales critican al opositor que asiste a un evento pagado por el gobierno al que se opone, pero de la forma en que yo lo veo, mis impuestos pagan esas tarimas y artistas, así que lo tomo como una de las pocas retribuciones que recibo de ellos. Es por eso que asistí el jueves y sábado a ver qué tal estaba esa semana de eventos.

Como el jueves no andaba en una onda salsera, mi destino fue Bellas Artes. Entrar a través de las sombras al Parque Los Caobos da un aura tétrica a la visita, es como un pasillo negro, en el cual me conseguí al final a Circo Vulkano. Fue, en definitiva, mi presentación favorita, y quizás debí reseñarla de última para cerrar, pero preferí seguir el orden cronológico de los acontecimientos. Estos panas deberían tener una producción del tamaño de Pink Floyd; es injusto que no sea así, ya que de serlo, sus presentaciones serían caracterizadas por una gigantesca carpa de circo, en donde irías a pasar la noche escuchando su excelente música, acompañada de un show acrobático a lo Cirque Du Soleil, con gimnastas, bailarinas y perros en monociclo. De corazón, espero que logren tener ese nivel, porque el talento, ya lo tienen.

En los alrededores había de comer y de tomar, aunque no hubiese de tomar dentro del evento como tal. La gente de A lo Flamenko también hizo un gran espectáculo, pero, en mi opinión, la agrupación más interesante de ese día fue Fanfare Ciocarlia, una banda de Rumania conformada por muchos metales: trompetas, trombones, tubas y distintos tipos de percusión, hacen música gitana que está bru-tal.

El sábado decidí acercarme a la plaza Diego Ibarra, y al César lo que es del César, qué producción tan increíble, para ser honesto: Un gran sonido, efectos visuales excelentes, y de nuevo, mucha seguridad, aunque en mi opinión, en lugar de tener a 500 funcionarios en la plaza, pienso que pudieron disponer de unos 70 de ellos y posicionarlos en las cuadras aledañas.

En esta oportunidad me recibió Sizzla, ya me había perdido Tierra Viva, Jahkogba y a Gondwana, pero me despreocupé de inmediato porque después de Sizzla vino Alborosie y continúo la fiesta con música muy buena y buenos momentos. Fue hacia el final cuando ocurrió lo interesante: de frente a la multitud, el animador ofreció un discurso político, al cual la mayoría del público asistente le respondió manteniéndose en silencio. Creo que la multitud le recordó que ese tipo de eventos no deben politizarse.


Después de ese incómodo momento para todas las partes involucradas, comenzó la presentación de uno de los grandes: Ky-Mani Marley, el artista más esperado de la noche, que venía desde Jamaica para cantarle a ese público ávido del talento de los Marley. Sin embargo, me dejó mucho que desear, ya que sospecho que su presentación fue un playback; hubo errores en la ejecución de los instrumentos, sobre todos los de percusión, en donde me hizo pensar que estaba doblando, algo bastante decepcionante.
Ya después de eso era hora de irse, fue el peor final para lo que, por otro lado fue una excelente serie de eventos. Espero que hayan tenido la oportunidad de haber asistido.

Ojalá hubiesen elecciones más seguidas, para que, aunque sea por votos, hagan algún tipo de evento como éste.