Cuatro museos increíbles para visitar en Venezuela


En días recientes he llegado a un nivel de autoaceptación en  mi vida que me permitió ver algo que no quería aceptar: Soy una nerd. De alguna forma, todos lo somos. Cualquier cosa que te apasione puede convertirte en un nerd. Yo en particular soy una nerd de la historia y la ciencia, así que los museos son mi debilidad, son un esfuerzo hermoso por mantener viva la historia de un pueblo.

Siendo Venezuela un país de tanta historia, arte y ciencia, le sobran museos interesantes que sin duda te van a sorprender. Aquí los que más me gustan:

Museo de Arte Contemporáneo de Caracas


Apuesto a que Venezuela no es el primer lugar en que piensas cuando te imaginas mirando una obra de Picasso, pero estás muy, pero muy equivocado. Cuando la periodista de arte que tanto ha dado a este país, Sofía Imber, inauguró este museo  en 1974, pensó que este no podía ser menos; así que se exhiben de forma permanente desde 1988, en el cuarto nivel, cerca de 100 obras del aclamado pintor. Además, el museo cuenta con obras de nombres tan reconocibles como los de Henry Matisse, Andy Warhol, Claude Monet, Joan Miró, Fernando Botero, Armando Reverón, Alejandro Otero  y otra infinidad de artistas increíbles de todas partes del globo.

Además cuenta con una sala permanente con obras de dos de nuestros más grandes artistas cinéticos: Jesús Soto y Carlos Cruz-Diez. En promedio, el museo cuenta con cerca de 4600 piezas y 18000 títulos especializados en  su biblioteca. Tanto si te gusta el arte como si no es tu pasión, es uno de los museos más hermosos e interesantes de nuestro país y de Latinoamérica, que se mantiene orgulloso aún ante numerosos robos de su colección y mucha falta de cariño.

Museo Marino de Margarita


Si entre las cosas que no creías poder hacer en Venezuela está ver una ballena, estás de nuevo equivocado. Bueno, al menos en este increíble museo puedes ver un verdadero esqueleto. Esta ballena sardinera, llamada así por su predecible hábito de alimentarse de sardinas, varó en las costas de Cubagua en 1994 y desde entonces su esqueleto de más de 15 de metros se encuentra expuesto cerca de la entrada principal.

Además de eso, el museo cuenta con cercas de 1000 metros cuadrados llenos de una grandísima variedad de animales, unos vivos y otros no tanto; pero todos son una muestra enorme de la biodiversidad de nuestras costas. Hay pájaros, peces, moluscos y cuanta cosa pueda vivir en el agua, incluso cuentan con una maqueta a escala de la ciudad de Nueva Cádiz de Cubagua rodeada de numerosos objetos y fotos de las excavaciones realizadas en sus ruinas, y muestran un diorama de la pesca de perlas de principios del siglo XX con un traje real. Todo un emblema de nuestra naturaleza insular.

Museo de los Niños de Caracas


No importa cuántos años se tengan, el Museo de los Niños nunca pasa de moda; aunque se tengan cincuenta, años sigue siendo un emblema de la infancia caraqueña. En el museo más divertido del mundo, la regla principal es que está prohibido no tocar. Fue el primero de su tipo en Latinoamérica y tiene exposiciones interactivas para que los más pequeños aprendan desde física molecular, electricidad y mecánica hasta vivir la experiencia de producir un programa de televisión.

Lo más emblemático de la visitas de mi niñez eran por supuesto las exhibiciones del lado espacial del  museo, cuya construcción fue supervisada por la NASA e incluye un planetario con capacidad para casi 100 personas, un simulador de la caminata lunar e incluso un simulador muy realista de un transbordador espacial. Siempre puedes llevar como escusa a tu hermanito, sobrino o al primito de tu novia, es seguro que te vas a divertir.

Museo de la Leyenda de Pachaquito


Ya he hablado antes del museo de la leyenda y su interesante historia, y es porque para los amantes del terror, -de los que me excluyo después de ver la moraleja de Chucky-, es una interesante propuesta que mezcla el miedo que produce cualquier tipo de talla de madera sola en un cuarto con el miedo que nos causan desde chiquitos las clásicas leyendas venezolanas del Silbón, La Sayona y todos esos espantos maleducados que tocan las puertas a media noche con los huesos.

Fundado por el tallista oriental José Delfín, quien lo ideó con intención de exhibir sus obras, lo ha orientado con el tiempo a la muestra de leyendas venezolanas de todo tipo de espantos. Tiene dos salas de exposición cambiante, tres salas con exposiciones permanentes, una sala dedicada al arte popular venezolano, un jardín, un cine y una capilla.  Las salas están llenas de murales y tallas tétricas que narran todo tipo de mitos y leyendas de nuestro país, desde ánimas hasta demonios. Si nada de eso les da miedo entonces los invito a la cacería nocturna de brujas que hace todos los años, me dicen qué tal les fue, yo espero bajo la cama.