Manejo de estrés para dummies


¿Eres de esas personas que se alteran con facilidad? ¿Echas humo por las orejas cuando las cosas no te salen bien? ¿Te provoca mandar a la gente de un batazo a la luna si no se portan como tú lo esperas? Entonces tienes un severo caso de estrés. Es verdad que el estrés en cierta medida es importante para seguir trabajando y haciendo cosas, pero todo en exceso es malo, y vas a terminar con tremenda úlcera si sigues así. Es por eso, querido o querida padawan, que hoy te traigo la Guía Patentada de Johann para sobrellevar el estrés –bueno, no está patentada, ni es mía, pero creo que ayuda mucho en este tipo de casos-.

Para mantenerte libre de estrés en esta sociedad actual, te pueden ayudar pequeñas mañas, hobbies y costumbres, como éstas:

Tai Chi. No les daré una clase magistral de Tai Chi porque fue en otra vida que era chino… Pero sí les puedo decir  lo siguiente. El Tai Chi es un deporte muy popular en China, al punto que está en el currículo escolar desde edades muy tempranas. Te enseña a respirar, a controlar y tener conciencia de tus capacidades motoras, a relajarte y a parecer un monje shaolin, además de controlar tu Chi -la cosa esa que está en la barriga que es de donde salen los Kamehamehas-. Al principio, el Tai Chi se practicaba en rutinas compuestas por cierta cantidad de movimientos –en rutinas de 130, incluso más- pero cada vez esto se ha vuelto más eficiente, al punto que si en Youtube pones Tai Chi 10 form -forma 10 en español- encontrarás un videíto de 3 minutos en donde puedes hacer esta rutina sin mayor enredo… ¡inténtalo!

Leer en colas. Que quede claro esto: estoy en contra de las colas, en especial si son para comida, así que las evito. Pero bueno, a veces en el metrobús hay rolo e’ cola y no hay nada que hacer sino esperar. Por eso es que nunca está de más tener un libro a la mano, ya que esto tiene muchas ventajas; primero, si te levantas a alguien porque te vio leyendo algo, pues vale la pena. Segundo, aprendes algo o te entretienes. Tercero, la gente a tu alrededor debe absorber aunque sea algo mínimo de lo que lees, y Dios sabe que la gente en este país necesita educación.


Horticultura. Hacer bonsáis o ver crecer una planta te da paciencia y te enseña a admirar la belleza de la naturaleza. Además de eso, es útil para evitar las colas del paso anterior ya que podrías empezar a cultivar tus propios alimentos: cebolla, lechuga, y tomate son todas hortalizas hasta cierto punto simples de cultivar, y te sorprenderías de la magia que hace la gente que no tiene un terreno amplio para sembrar.

Sonreir. Dicen algunos expertos por ahí que “si sonríes puedes engañar a tu mente para que piense que estás feliz”, y aunque suene algo ilógico, les recuerdo que esto de reírse en la adversidad es deporte nacional. A lo largo de nuestra historia hemos logrado reírnos y burlarnos de las desgracias propias y ajenas con un éxito impresionante. Sigan esta noble tradición, pero no sean pendejos, hay momentos en los que no se debe reír, sino arrecharse y reclamar. Lo cual nos lleva a nuestro siguiente punto…

Pequeños brotes de arrechera cada 5 minutos. Para no caerle a gritos sin razón a alguien que te empujó sin querer, es mejor molestarte por pocos segundos por cosas pequeñas. Recuerden que molestarse no está mal, al contrario, uno debe molestarse para evitar enfermedades estomacales y crisis neuróticas, pero recuerden que en sus manos está también cierto grado de control. Aprendan a usarlo y podrían hasta salvar su vida.

Sexo. Esta es más que obvia, pero no me refiero aquí a todo el paquete con los problemas maritales, hablo del sexo como terapia de estrés y ya. Ya hemos escrito bastante en Dominó y Truco sobre lo buena que es esta práctica para la salud, así que no digan que no se los dijimos.