Protesta creativa: más allá de la cacerola

En este momento, los venezolanos estamos pasando por un momento de crisis en el que debemos alzar nuestra voz; debemos hacer valer nuestros derechos, sobre todo el derecho a ser escuchados. Nos estamos enfrentando a un muro de negligencia por parte del Gobierno Bolivariano, que se rehúsa a hacer cumplir la voluntad del pueblo, así como se rehúsa también a proveernos de los insumos básicos para sobrevivir a través de su incompetencia. Y esta no es la primera vez que luchamos. No es la primera vez que nos ponemos una gorra tricolor, una camisa blanca, no es la primera vez que nos vamos con la bandera a cuestas, que empacamos el pote de vinagre, la crema dental o el Maalox en nuestros bolsos, ni que descargamos nuestra rabia y frustración con las ollas de la casa. Sin embargo, necesitamos un cambio, y en mi opinión, eso implica estrategias distintas de parte de todos los ciudadanos.

No me malentiendan, las manifestaciones que se están dando en este momento son increíbles; cada vez hay más personas que se suman a las concentraciones,  hay menos miedo y más esperanza en los ojos de la gente. Llenamos cada vez más kilómetros cuadrados en una sola sentada, y todo esto está ocurriendo en cada ciudad del país, así que está comprobado que el clamor de cambio es un grito que retumba en toda nuestra geografía. Es el momento entonces de buscar nuevas formas con las cuales protestar de forma activa, de modo que podamos captar la atención tanto del gobierno, como de las personas que aún no se animan por ver que el método de protesta es muy parecido a otras veces fallidas. Es hora de poner nuestra creatividad a trabajar, por eso desde Dominó y Truco les traemos inspiración: vamos a examinar modelos de protesta creativa tanto en Venezuela como en otras partes del mundo para ver cuáles nos podemos copiar -digo… con cuáles nos podemos inspirar-.

Revolución de los Claveles (Portugal)



Este movimiento se dio en Portugal el 25 de abril de 1974, cuando el Movimiento de las Fuerzas Armadas (MFA) tomó el control del país, derrocando a la dictadura Salazarista luego de 48 años de régimen. Esta revolución comenzó la noche del 24, cuando dos emisoras de radio transmitieron las canciones “E depois do Adeus” de Paulo de Carvalho, y “Grandola, Vila Morena” de José Afonso (siendo esta última prohibida por el gobierno), como señales para que el MFA ocupara puntos estratégicos de todo el territorio portugués, para luego en la madrugada del 25 hacerse con todos los espacios y acorralar tanto al dictador Marcelo Caetano como a sus ministros. La revolución obtiene su nombre de un episodio en el que un militar le pide a una transeúnte un cigarro, pero todo lo que ella lleva consigo es un ramillete de claveles, la flor de la temporada, por lo que le obsequió claveles a los militantes de las Fuerzas Armadas, quienes los colocaron en el cañón de sus fusiles como señal de no querer disparar sus armas. La revolución fue exitosa, y Marcelo Caetano se rindió ante un oficial de alta graduación.

Protesta en silencio (Turquía)

La Marcha del Silencio convocada el pasado sábado 22 de abril de 2017 fue una hermosa manifestación pacífica y multitudinaria de parte de todos los venezolanos. Tomando ese ejemplo, hay otras estrategias que pueden utilizarse con el silencio, como hizo Dura Nadam (“Hombre de Pie” en turco) en la Plaza Taksim de Estambul, Turquía, quien el 18 de junio de 2013 permaneció inmóvil y en silencio por seis horas en el centro de la plaza, con un cartel que expresaba por qué protestaba. Otros civiles se sumaron a su causa, permaneciendo inmóviles en distintos puntos de la plaza, hasta que la Policía Turca decidió disolver la manifestación, deteniendo a los presentes y soltándolos luego.


The Lost Choir (Alemania)

En este video, un coro de niños de Wuppertal, Alemania, interpreta la canción “Mad World” original de Gary Jules, con la variante de que cada pocos segundos, el director hace señas para que cada niño se vaya bajando de la tarima uno a la vez. Al final queda sólo uno, que tiene la responsabilidad de dar el siguiente mensaje: “Cada tres segundos, el mundo pierde a un niño. Tu donación puede ayudar a detener esto”, dejando al público anonadado. Si bien es una causa distinta a la resistencia pacífica ante la dictadura, es un ejemplo de protesta creativa que se podría aplicar de diferentes formas.


Tucumán Arde (Argentina)



A principios de 1968, un grupo de artistas, sociólogos y periodistas de la ciudad argentina de Rosario se reunieron en una acción artístico-política denominada “Tucumán Arde”, donde a través de la recopilación de documentos, fotos y filmaciones, recogieron el testimonio de las víctimas surgidas por el cierre de los molinos de azúcar en Tucumán. Luego, con todo este materia, erigieron una exposición donde mostraban al público toda la información, y además lo combinaban con recursos dramáticos, como apagar las luces de la exposición de manera intermitente, cada pocos minutos, para simbolizar las muertes infantiles como consecuencia de la crisis de desempleo y la pobreza que sus familias estaban atravesando.

Colectivo de Acciones de Arte (Chile)



Corre el año de 1979, en medio de la dictadura de Pinochet en Chile. Un sociólogo, una escritora y varios artistas crean el Colectivo de Acciones de Arte (CADA), mediante el cual diseñan y ejecutan intervenciones sociales a través de métodos artísticos con el objetivo de denunciar los abusos de la dictadura. El 17 de octubre de ese mismo año, llevaron a cabo uno de sus primeros trabajos, que se llamó Inversión de Escena. ¿En qué consistió? Resulta que ocho camiones de leche recorrieron la ciudad de Santiago hasta llegar al Museo Nacional de Bellas Artes. Allí, desplegaron una tela blanca que cubrió la fachada y la puerta principal del edificio con el objetivo de “invertir la escena”, es decir, hacerle entender que el arte en ese momento no se encontraba en una cómoda sala de exposición, sino afuera, en la protesta y en las acciones de calle.

Protesta Musical Aragua (Venezuela)

Todos recordamos cómo estaba Venezuela en el primer trimestre de 2014: un clima muy parecido al actual, con protestas violentamente reprimidas que terminaron con la vida de al menos 42 personas en todo el territorio nacional. En ese entonces hubo manifestaciones diarias, mostrando descontento por la mala administración del chavismo, pero hubo un método de protesta que captó mucha atención. Se trata de la Protesta Musical Aragua, un movimiento de jóvenes músicos de la región que se juntaron para llevar mensajes a la ciudadanía, haciendo conciertos improvisados donde versionaban clásicos de la música con letras ingeniosas, adaptadas a los diferentes problemas que estamos sufriendo los venezolanos: hambre, escasez, represión, inflación, censura, entre otros. Lo que no nos imaginábamos era que se iba a repetir el mismo escenario, ahora con una dictadura abierta, y con el desconocimiento de la voluntad de 14 millones de venezolanos.