11 cosas que haría la Mujer Maravilla si fuese venezolana


Hace unos días pude ver la nueva película de La Mujer Maravilla, y me entretuve bastante. No es la mejor película de superhéroes que se ha hecho, pero fue bastante innovadora, además que en ella Diana de Temiscira prueba ser una heroína igual o más poderosa que muchos de sus colegas masculinos del universo de DC Comics. Ahora, a pesar de que fue divertido ver esta cinta cinematográfica, me costó concentrarme por completo en ella, ya que afuera de mi casa había tremendo trancón, con las calles bloqueadas en cada esquina, gritos, así como golpes a cacerolas, rejas, semáforos, entre otras cosas. Si bien entiendo por completo la frustración de la gente –que también es mi frustración-, y estoy de acuerdo con que se proteste para sacar al régimen de Nicolás Maduro, no puedo evitar pensar que luego de más de 100 días de protesta, necesitamos una ayuda  mayor que la que estamos teniendo para poder lograr un cambio verdadero. Por un momento, mientras veía a Diana cayéndose a golpes con Ares, deseé que La Mujer Maravilla fuese real, que pudiese ayudarnos, y que hubiese nacido en Venezuela.


¿Qué pasaría si La Mujer Maravilla fuese venezolana? ¿Cómo podría ayudarnos a arreglar el desastre sociopolítico que estamos viviendo en Venezuela en la actualidad? Porque, al paso que van las cosas, necesitamos bastante ayuda de nuestros héroes favoritos para arreglar este zaperoco. Luego de pensarlo un poco, aquí en Dominó y Truco creemos que si Diana Prince fuese paisana nuestra, la cosa sería más o menos así:

01- Usaría el Lazo de la Verdad con los magistrados del TSJ, y con los “Alto Mando” del PSUV. Seguro así le facilitarían el trabajo al Ministerio Público para imputar a toda esa cuerda de delincuentes. Además, al usarlo con Maduro, sabríamos por fin si el tipo es colombiano, o qué carrizo.

02- No habría malandro, ni PNB, ni GNB, que podría con sus brazaletes. En los cómics y en la película son capaces de detener balas ¿se imaginan lo útiles que serían en las manifestaciones?

03- Hablando de eso, con ella podríamos al fin llegar a los destinos de las marchas, porque no habría tanqueta que la parara, ni GNB que la intimidara. Qué gusto me daría verla tumbando la pared blanca que siempre ponen en la Francisco Fajardo a la altura de El Recreo.

04- Sería una activista excelente por los derechos humanos. En la película, ella era la única que se preocupaba de manera genuina por las personas atrapadas en la guerra, y que se interesaba en buscar soluciones verdaderas al conflicto.

05- Podría darle unas clases de estilismo a Cilia, Iris, Tania o a la mismísima Delcy, para que no sigan dando pena ajena. Después de todo, Gal Gadot, la encargada de llevar a la vida a Diana Prince en esta ocasión, representó a Israel en el Miss Universo del año 2004.

06- Sacaría un título en la UCV de Estudios Internacionales, para poder entenderse con los políticos y la gente cara de tabla de la OEA que no votó por tomar medidas en Venezuela.

07- Se daría el tupé de rechazar a Osmel Sousa cuando la persiguiera para que formara parte del concurso Miss Venezuela, pero igual sería la imagen oficial de Bimbo Diet.

08- Podría enseñar a Maduro a hablar de forma coherente con la infinita cantidad de idiomas que conoce, porque de hecho, en la película le dedica algunas líneas al castellano. Además, sabemos que ese señor gordo y loco que finge ser un presidente necesita unas cuantas clases de oratoria, y otro tanto más de sentido común.

09- Le prestaría su Jet invisible –el que tenía en las comiquitas- a Oscar Pérez y su equipo para poder escapar con más comodidad luego de bombardear el TSJ. Lo único sería tener cuidado con dónde lo estacionan, porque si se descuidan, no lo volverían a encontrar.

10- Luego de todo ese trajín, mínimo habría que enviarla como Canciller a la OEA o como embajadora en las Naciones Unidas, para rehacer todas las relaciones que se han roto por la ineptitud de los rojos.

11- La veríamos todas las mañanas antes de las marchas comiéndose sus respectivas arepas o empanadas de desayuno, porque venezolana que no desayune con arepa o empanadas, no es venezolana.


Sería fantástico contar con una superheroína de la talla de La Mujer Maravilla para poder enfrentarnos a todas las barbaridades que este gobierno nos hace pasar. Pero la verdad es que cada mujer venezolana tiene algo de “Maravilla”, y esto se ve cuando salen a trabajar para darle de comer a sus hijos, cuando marchan por un futuro mejor, cuando le echan pichón en la universidad para forjarse un título, y utilizan su ingenio y bondad para combatir la miseria en la que nos encontramos todos sumergidos. Somos ejemplo de fortaleza e integridad, por eso es que las amazonas de Temiscira se morirían de la envidia si les tocara cruzarse en su camino con una mujer venezolana. Y si no me creen, vean a María Corina; no será amazona, pero ella sí que sabe cómo luchar.